Crítica: La Pantera Rosa (1963)

Volver al índice de críticas por año / una crítica del film, por Alejandro Franco

3 atómicos: buenaUSA, 1963: David Niven (Sir Charles Lytton), Peter Sellers (inspector Jacques Clouseau), Robert Wagner (George Lytton), Capucine (Simone Clouseau), Claudia Cardinale (princesa)

Director: Blake Edwards – Guión: Blake Edwards & Maurice Richlin

Trama: Sir Charles Lytton, a.k.a. “El Fantasma” – el prestigioso ladrón de guante blanco cuya fama ha dado la vuelta al mundo –, ha vuelto a las andadas. Ahora pretende robar el Pantera Rosael diamante mas grande del mundo -, el cual está en posesión de la princesa de Lugash. Orquestando un encuentro aparentemente fortuito con la princesa, Sir Charles se acerca al paradero del diamante… con el drama que el tenaz y torpe inspector Clouseau está tras sus pasos y no lo deja ni a sol ni sombra. Lo que Clouseau no sabe es que su esposa Simone es la amante de Sir Charles y la principal cómplice en sus robos, obteniendo información directa de él para pasársela al ladrón. Ahora todos están en Cortina D’Ampezzo y el show está por comenzar; la pregunta es si el obtuso policía podrá lidiar con las artimañas de El Fantasma y detener el robo antes que sea demasiado tarde.

Crítica: La Pantera Rosa (1963)

Este fue el comienzo de todo: de la música, de las animaciones, de la cacería eterna al Fantasma – el ladrón de guante blanco que siempre robaba el enorme diamante del título -… y del inspector Clouseau, personaje inolvidable de Peter Sellers si lo hay. Claro, la filmografía de Sellers está plagada de otros hitos monumentales – Dr. Strangelove, Lolita, Desde el Jardín -, pero todos lo recordaremos por siempre como el torpe inspector de acento horrible, terrible razonamiento deductivo, necio orgullo para admitir sus errores e inevitable amor por terminar en el piso y hacer las cosas de manera inadecuada.

Pero Clouseau no iba a ser así. Iba a ser un majadero parlanchín que metía la pata con sus razonamientos pero no uno que se quemaba la mano con la chimenea, abría un sacudido champán bajo las sabanas o se equivocaba de corredor cada vez que va a arrestar a alguien. Considerando que Peter Ustinov iba a tener el papel pero renunció días antes del rodaje porque le ofrecieron un rol en Topkapi (y por el cual ganaría un Oscar), es difícil imaginarlo cometiendo la misma clase de burradas que Sellers ejecuta acá con alto vuelo. Y es posible que La Pantera Rosa hubiera resultado en una anónima comedia internacional y multiestelar (como las que estaban de moda en los 60’s) en vez del puntapié inicial de una longeva saga que se extendió a lo largo de tres décadas.

El tema es que Blake Edwards vió como Sellers improvisaba, se enamoró del método y dejó las cámaras corriendo para que el bufo siguiera y siguiera mandando fruta. Es por eso que las apariciones de Sellers parecen pertenecer a otro filme, y es también por eso que La Pantera Rosa se queda sin aire cada vez que Clouseau no está en pantalla. Vean sino lo que le ocurre a David Niven intentando seducir a Claudia Cardinale, una secuencia que se hace eterna y en la cual los protagonistas tienen química cero. Niven es un tipo que siempre me gustó, Robert Wagner tiene buen filo cómico… pero todos quedan eclipsados por las locuras de Sellers. La única que está a su altura es una inesperada Capucine, la cual tiene mas timing cómico (no solo para las lineas sino para la comedia física) de lo que uno podría pensar.

Aún con todo ello, La Pantera Rosa no es un filme que me interese revisitar con frecuencia. Yo aprecio mucho más Un Disparo en la Oscuridad (la mejor de toda la saga del inspector Clouseau) y El Regreso de la Pantera Rosa antes que este filme, prolijo y simpático al cual nadie no le niega méritos pero que carece del sabor demente de las entregas posteriores.

LA SAGA DE LA PANTERA ROSA

La Pantera Rosa (1963) – Un Disparo en la Oscuridad (1964) – Inspector Clouseau (1968) – El Regreso de la Pantera Rosa (1975) – La Pantera Rosa Ataca de Nuevo (1976) – La Venganza de la Pantera Rosa (1978) – El Rastro de la Pantera Rosa (1980) – La Maldición de la Pantera Rosa (1983) – El Hijo de la Pantera Rosa (1993). El proceso de rodaje de los filmes (y de la creación del personaje del inspector Clouseau) figuran en el filme biográfico Llámame Peter: la Vida y Muerte de Peter Sellers (2004) con Geoffrey Rush en la piel del memorable bufo. La Pantera Rosa (2006) es un fallido reboot de la serie con Steve Martin.

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