Crítica: Perturbados (Disturbing Behavior) (1998)

Volver al índice de críticas por año / una crítica del film, por Alejandro Franco

USA, 1998: James Marsden (Steve Clark), Katie Holmes (Rachel Wagner), Nick Stahl (Gavin Strick), Bruce Greenwood (Dr Edward Caldicott), William Sadler (Dorian Newberry)

Director: David Nutter – Guión: Scott Rosenberg

Trama: El hijo mayor de la familia Clark se ha suicidado. Abrumados por el dolor, han decidido que lo mejor es recomenzar de cero en un pueblo pequeño, lejos de los recuerdos y los lugares que los atormentan. Steve – el hijo sobreviviente – comienza sus estudios en la secundaria de Cradle Bay. Ahí te topa con UV y Gavin Strick, los “raros” de la escuela, quienes le cuentan que la élite de deportistas está creciendo y, lo más extraño, tienen un excelente desempeño en sus estudios. Steve toma con pinzas las afirmaciones de Gavin, ya que vive fumado y es amante de las conspiraciones. Pero un día Gavin se desvanece y, a los pocos días reaparece, prolijo, educado y formando parte de la élite. Steve forma una alianza con Rachel Wagner – amiga de Gavin – para investigar lo que le pasó. Así es como descubren que hay una conspiración en la escuela, en donde los miembros más revoltosos son re educados y adoctrinados en un programa experimental que conduce Edward Caldicott, el médico de la escuela. Y mayor será su sorpresa cuando Steve descubra que su propia familia lo ha anotado en el programa de Caldicott, quedando agendado para el lavado de cerebro para el día siguiente.

Crítica: Perturbados (Disturbing Behavior) (1998)

Horror PG 13. Algo así como una bebida cola dietética, cerveza sin alcohol o café descafeinado. Tiene la pinta de una película de terror, sabe como una de terror, pero carece de punch. No tripas, no sangre, cero impacto. En sí debería constituir todo un desafío para un cineasta experimentado – “tome, tiene la mitad de las herramientas, intente hacer algo que asuste con todo esto” -. El drama con esto es que no es cine de autor sino producto de estudio, algo diseñado por el departamento de marketing para meter mas pibes en la sala de cine ya que los adolescentes son ávidos consumidores del cine de horror y, en general, se salían con la suya a la hora de alquilar videos en ésa época (los 90s) pero, a la hora de ir al cine, no tenían nada potable para ver de acuerdo a su edad. Y siguieron sin poder verlo. Con excepciones como los filmes Found Footage onda Actividad Paranormal, las películas de terror PG 13 suelen venir castradas, y los estudios interfieren que da calambre, sea para conseguir la calificación o porque los someten a intensos test de mercado (exhibiciones de pre estreno) y después canibalizan el producto de acuerdo a las planillas de opiniones de la audiencia. El resultado final suele ser un collage de retazos que bordea lo abominable e incoherente.

En general uno se da cuenta de un filme de horror canibalizado por el estudio – suelen arrancar bien y por el camino pierden coherencia hasta que se derrumban en el clímax -, pero Perturbados es un mix de interferencia del estudio + incapacidad del director + guión estúpido. La historia es básicamente una versión adolescente de Las Esposas de Stepford que tuvo una primera versión en 1975 y después está la versión moderna, en onda de comedia, con Nicole Kidman -. Gente reprogramada mentalmente para ser servil / eficiente por parte de maridos / familias disconformes. Al menos The Stepford Wives tenía una agenda feminista, pero todo lo que ocurre acá es una tontería total. No perturba, no asusta, no tiene lógica. Adolescente traumado (James Marsden, eterno candidato al rol de Superman que se ve muy geronte para hacer de pendex) se muda a un pueblo, va al secundario y descubre que hay una élite con calificaciones perfectas que se agranda cada día más. Se topa con el vago / drogadicto de la escuela (Nick Stahl) que, de un día para el otro, aparece bañado, con el pelo cortadito, hablando con todas las letras y convertido en alumno sobresaliente. Se alía con la amiga de éste (Katie Holmes, aprovechando el impulso de la popularidad que le daba Dawson’s Creek en ese momento) y se ponen a investigar. El doctor de la escuela (Bruce Greenwood) tiene implementado un programa experimental que es una mezcla de chip mental + tratamiento Ludovico de La Naranja Mecánica. Los pibes sometidos quedan convertidos en excelentes alumnos, aunque el filme no explica por qué se portan como unos zopencos y bardean a todo aquel que se les mete en el camino.

El problema con esto es que la versión original del director duraba dos horas y el estudio se le puso en contra. Hicieron como 4 versiones mas, cada vez más cortas y con escenas adicionales, lo que terminó en un engendro de 84 minutos que va rápido, demasiado rápido y es incapaz de crear el más mínimo clima. La banda sonora electrónica no ayuda, las malas performances tampoco. Hay un portero mugriento (William Sadler) que sólo existe como Deus Ex Machina ambulante y para proveer un final explosivo, ya que Marsden & Holmes son incapaces de solucionar el complot / enfrentarse a la amenaza ellos solos. En la misma onda de Dawson’s Creek hay adolescentes que hablan de manera súper sofisticada y nada creíble, desde Nick Stahl catalogando a las castas que existen en la escuela hasta Marsden descubriendo que el portero bobo es más inteligente de lo que parece (y que uno creería que es un agente federal encubierto, cosa que jamás ocurre en la versión final) ya que el tipo lee Matadero 5 de Kurt Vonnegut… aunque sea bruto como un ladrillo.

Los sets se ven televisivos, los matones no dan miedo, y no hay clima paranoico como para sentir el peso del siniestro Bruce Greenwood manejando los hilos de toda la conspiración. Yo creo que David Nutter es un buen director – hizo mucho trabajo en series, comenzando por Los Expedientes Secretos X hasta el piloto de The Flash, que me pareció excepcional – pero acá no da la marca. Parte del drama es tener que lidiar con un largometraje en vez de un capítulo de 45 minutos, otra parte corresponde porque el libreto es indulgente en pavadas que no hacen a la historia principal, y por último está la interferencia del estudio. Pero el filme dista mucho de ser mínimamente pasable. Pareciera que los directivos del estudio creen que la audiencia son niños con trastornos de atención que no van a soportar más de 90 minutos en el cine so riesgo de que empiecen a arrancar las butacas y lanzarlas contra la pantalla… pero el resultado final es un bodrio, aburrido, lleno de escenas sin lógica – como la incursión al manicomio del pueblo cercano -, o que van a las apuradas como el speech del villano para justificar sus acciones, el cual es escupido a 100 km/h.

No entiendo por qué Perturbados tiene una nota relativamente alta en la IMDB. Seguramente sea por recuerdos de juventud, gente que la vió en el estreno y se sintió honrada de ver en el cine una versión terrorífica de Dawson´s Creek con 14 años de edad. Para ver una historia similar de paranoica, es mil veces mejor La Facultad de Robert Rodriguez. El mexicano sabe cómo filmar, y está el libreto del autor original de la movida adolescente de los 90s, Kevin Williamson – padre de Scream, Yo sé lo que Hiciste el Verano Pasado… y, por supuesto, Dawson’s Creek -, los que parieron un filme que está a años luz de la chatura generalizada y recargada de clichés del libreto de Scott Rosenberg de la película que nos ocupa.

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