Crítica: Top Gun: Reto a la Gloria (1986)

Volver al indice de críticas por género / una crítica del film, por Alejandro Franco


4 atómicos: muy buenaUSA, 1986: Tom Cruise (Maverick), Kelly McGillis (Charlie), Val Kilmer (Ice), Anthony Edwards (Goose), Tom Skerritt (Viper), Michael Ironside (Jester), James Tolkan (Stinger), Meg Ryan (Carole)

Director: Tony Scott – Guión: Jim Cash, Jack Epps Jr. & Warren Skaaren

Trama: Década de los 80’s. Pete Mitchell es un brillante piloto de F-14 que destaca entre las fuerzas de la armada estadounidense. Pero Mitchell – al que han apodado Maverick por su rebeldía – es un sujeto que va siempre por fuera del sistema, obrando según su criterio y desobedeciendo las órdenes de sus superiores. Ahora se ha producido una vacante en la escuela de pilotos de Miramar – a la cual apodan Top Gun -, en donde los veteranos le enseñan a los novatos con talento el arte del “combate de perros” – la pelea frente a frente entre dos cazas armados solo con ametralladoras -, el cual creen que se ha perdido desde los tiempos de la Segunda Guerra Mundial ya que los pilotos confían demasiado en los misiles y en toda la parafernalia electrónica de los cazas modernos. Allí Maverick se topará con Charlotte Blackwood, una asistente civil experta en física que ayuda a los instructores de Top Gun… y entre ambos nacerá un intenso romance. Pero las cosas no salen bien, hay un accidente y Maverick se siente responsable de ello. Y mientras lidia con el bloqueo mental causado por la fobia y el remordimiento, una crisis en el Golfo Pérsico lo llevará de vuelta a la cabina de un caza… el único lugar en donde Maverick se siente realmente seguro y a sus anchas.

Crítica: Top Gun: Reto a la Gloria (1986)

Top Gun es la historia de un enano que se cree lindo y se ríe demasiado, se enamora de una mujer mas grande, se le muere el compañero de trabajo en un accidente, se pone triste y decide hacer catarsis matando a todos los motherf… comunistas enemigos de la libertad que se le cruzan en el camino. En sí la historia es patética: pero la estética, las tomas aéreas y la inmortal banda sonora la convierten en el summum de lo cool. La estrenaron hace 36 años y todavía sigue siendo una experiencia satisfactoria e intensa. ¿Por qué?.

En sí la fórmula de Top Gun no tiene ninguna ciencia. En los años 40s y 50s los cines estaban llenos de películas similares, panfletos patrióticos y militaristas donde John Wayne / William Holden era el piloto arrojado con un terrible bloqueo mental que tenía un amor imposible en tierra y una misión suicida que cumplir. Glorificación de la guerra, panfleto publicitario para reclutamiento de la Fuerza Aérea, un canto al heroísmo de los valientes caídos en las guerras de la época (Segunda Guerra Mundial o la de Corea) o, simplemente, patrioterismo puro. Claro, era la época en donde Estados Unidos aún ganaban guerras consideradas justas – mucho mas tarde, después del fracaso de Vietnam, lo siguieron haciendo… enfrentándose a países minúsculos o aplastando potencias de segundo nivel con una sobredosis de tecnología militar imposible de equiparar -. Los productores de esto – Don Simpson y un aún verde Jerry Bruckheimer – trasladaron el relato a los ochentas, le agregaron erotismo y estética MTV, y pusieron gente linda en el cast como para enamorar a los jóvenes ya sea con los protagonistas o con los bestiales aviones que pilotean. Todos los tipos están elegidos por los looks – el bonito, el veterano recio, el nerd que va a ser boleta – y lo suyo bordea la caricatura (especialmente James Tolkan, masticando un puro y echando toneladas de humo a la cara de la gente; yo creo que lo eligieron porque es el único del elenco que era mas bajo que Tom Cruise!). Incluso el bloqueo de Cruise – luego de perder a su amigo en un accidente de entrenamiento – es ridículo: que alguien me diga que no se acuerda del “Stryker! Stryker!” de Robert Hays en ¿Dónde Está el Piloto?. La comparación es inevitable.

Pero aún una película recargada de clichés puede triunfar y volverse una favorita del público si cuenta con el clima correcto. No soy enemigo de Top Gun pero una visión moderna resalta sus errores y limitaciones. En sí la academia de Top Gun resulta ser la mas inútil del mundo ya que toman a los mejores pilotos y les enseñan a batirse en duelo mediante ametralladoras (dogfight) en vez de usar misiles para derribar aviones enemigos; pero en la secuencia final destruyen a todos los malos usando misiles así que… ¿para qué corno fueron a la escuela?. Lo mismo que los tiroteos: siempre es la misma secuencia de disparo de misil, siempre es la misma explosión del avión enemigo. Claro, esto tiene una explicación – y es una de las razones por la cual Top Gun perdura -: todo lo que ves en pantalla es real. No es CGI ni paparruchadas, son aviones en serio filmados en portaaviones reales y disparando misiles de verdad. Sip, hay un par de secuencias con modelos a escala – nadie va a explotar un avión de 30 millones de dólares – pero el 99% de lo que se ve está filmado a bordo de cazas reales y la adrenalina es contagiosa. Es el director Tony Scott el que hace que el filme realmente valga la pena. Cuando Tom Cruise va camino a su F-14 con el amanecer de fondo, el avión se ve como una bestia hecha de tecnología futurista y, para los entendidos, parece una postal salida de Macross / Robotech. La edición de los combates es un desastre – es casi imposible seguir quién va detrás de quién – pero con la tomas cool y la gente gritando la cosa se vuelve contagiosa. Y por supuesto está la música. Se deben haber aburrido de vender discos porque no hay un tema de la banda sonora que no sea un hit, empezando por Take My Breath Away de Berlin, un clasicazo inmortal.

Es una historia que desborda de testosterona. Las mujeres, supuestamente inteligentes y empoderadas, caen rendidas frente a las miradas del galán de turno. Era la etapa inicial de Tom Cruise – la de lindo que se ríe como bobo – décadas antes de volverse mejor actor, mejorar la perfomance con sutilezas y pulir el carisma de estrella que tenía latente en 1986. El tipo cumple su parte – se ve desinibido, arrogante, temerario – y el romance con la McGillis tiene sus chispas aunque ella se vea como su madre. Es posible que Val Kilmer estuviera mejor situado para el rol pero Kilmer se ve muy estoico comparado con Cruise.

Top Gun es una gran película pochoclera y una buena película romántica. Para los nenes hay máquinas infernales; para las nenas está Tom Cruise y la banda sonora romántica a mas no poder. En el medio hay explosiones y clichés hasta decir basta, pero el ritmo lo hace todo y por eso el filme de Tony Scott sigue siendo un favorito del público hasta la fecha.