Crítica: Stargirl (2020)

Volver al indice de críticas por género / una crítica del film, por Alejandro Franco


5 atómicos: excelenteRecomendación del EditorUSA, 2020: Grace VanderWaal (Susan ‘Stargirl’ Caraway), Graham Verchere (Leo Borlock), Darby Stanchfield (Gloria Borlock), Giancarlo Esposito (Archie Brubaker)

Director: Julia Hart – Guión: Jordan Horowitz, basado en la novela homónima de Jerry Spinelli

Trama: Leo Borlock ve la vida pasar en el pueblito de Mica en pleno desierto de Arizona. Habiendo perdido a su padre hace un par de años, el chico vive en piloto automático y es incapaz de saborear la vida. Ha hecho un puñado de amigos – perdedores como él – en el secundario, pero nada le llama la atención… excepto la llegada de una chica extravagante, vestida colorinche y de prosa florida que se hace llamar Stargirl. Inmediatamente prendido de su personalidad, Leo intenta acercarse a Stargirl y tiene éxito… descubriendo que el sombrío pueblo de Mica ha comenzado a revivir con la llegada de la chica. El equipo de fútbol americano ha comenzado a ganar por primera vez en su historia, el pueblo florece e incluso la gente es mucho mas feliz. ¿Acaso Stargirl es un ángel o simplemente una chica que rebosa amor, tanto que es capaz de cambiar el humor de todo un pueblo hasta el punto de generar pequeños milagros todos los días?.

Crítica: Stargirl (2020)

Stargirl puede referirse a a) la superheroína de DC Comics creada por Geoff Johns y Lee Moder; b) la novela para Jóvenes Adultos escrita por Jerry Spinelli sobre una chica fuera de lo común. A la versión b) es a la que nos referiremos en esta review, basada en la película de Disney estrenada en streaming en Marzo de 2020.

Algunas películas son, simplemente, mágicas. Como sus protagonistas. Ok, el lazo fantástico que posee Stargirl como para ser incluida en este portal es muy débil – hay un par de ocasiones en las cuales la protagonista parece hacer llover y hasta nevar en un pueblito en pleno desierto – pero… uno es el dueño del boliche y quiero incluirla. Stargirl es mágica.

Lo mío es la ciencia ficción; la fantasía es un pasatiempo colateral. Por ello no conozco tanto de los subgéneros posibles, así que me copiaré de mi amigo Richard Scheib y diré que se llama el de “los forasteros extraños”; gente que llega a un hogar o un pueblo, comete actos fuera de lo común y termina cambiando la vida del resto. La definición del subgénero es muy amplia ya que da para cosas muy oscuras – La Tormenta del Siglo – como para otras mas amables como Mary Poppins, Hombre Mirando al Sudeste y hasta High Plains Drifter. En el pueblo de Mica, perdido en el desierto de Arizona, aparece una chica muy rara. Ha vivido siempre allí pero con enseñanza en casa, y ahora se ha animado a ir al secundario. La piba definitivamente llama la atención – parece una muñequita de trapo, vestida de manera extravagante o super colorida, habla de manera rara y parece conocer a todo el mundo – y el protagonista, Leo, queda prendado de ella. No pasa mucho tiempo hasta que haya una conexión entre los dos (apenas tienen 16 años) y el romance se encienda. Pero lo que llama la atención es que la presencia de la chica, Stargirl Caraway, parece cambiar el humor y hasta la suerte del pueblo. Totalmente desinhibida, ella aparece con su ukelele y tararea una canción super optimista en el encuentro de fútbol americano de la preparatoria local. Claro, los Frogs de Mica nunca ganaron un partido en su historia pero ahora acaban de vencer uno. Y cada vez que aparece Stargirl, la suerte se pone de su lado. Todo el mundo la adora… hasta que en un match uno de los corredores de los Frogs se lleva puesto (y mal) a un defensor del equipo del otro pueblo y le hace daño. Y Stargirl prefiere ir a consolar al chico, acompañándolo incluso al hospital, dejando que los Frogs sean vapuleados porque su suerte los ha abandonado junto con la excéntrica chica.

Pero Stargirl es mucho mas que sólo Fútbol Americano y una chica excéntrica. Stargirl es, ante todo, es la hija dilecta del Flower Power en su expresión mas mágica. El poder de su amor cura. Ella se viste con ropas usadas – su madre tiene una tienda de ropa de segunda mano – y es extravagante no solo de apariencia sino de pensamiento. Ella piensa fuera de la caja, lejos de los acartonamientos sociales y los prejuicios. Encima tiene una intérprete de lujo en Grace VanderWaal. La chica comenzó como YouTuber con su ukelele y terminó dando recitales y grabando discos. Parece nacida para el rol, con sus ojos enormes y hundidos de anime, y su boca pronunciada que le da un aire decididamente ruso. Desgarbada, inmensamente segura de sí misma, es el hada madrina que el pueblo espera. Y que Leo (Graham Verchere, la versión infantil en los flashbacks de Shaun Murphy, el médico autista y genio de la serie The Good Doctor) ha sido el amor de su vida desde siempre. Porque Stargirl tiende a consolar a los demás, haciéndole regalos anónimos. Cuando el padre de Leo muere y el chico pierde la corbata favorita de su viejo, una nueva – con extravagantes grabados – se le aparece en su puerta cada cumpleaños. Claro que no todos los regalos caen bien – y es en ese conflicto donde Stargirl decide amoldarse a las normas de lo standard, usando su nombre de nacimiento y vistiéndose como una adolescente típica -, pero la voluntad de hacer el bien está. Claro, la chica no puede resistir el chaleco que se ha autoimpuesto y decide ser ella misma de vuelta. Y es un regreso que uno estaba esperando con ansia.

Stargirl es una película a la antigua, de esas cargadas de esperanza y emoción. Los chicos desbordan carisma (para VanderWaal el estrellato es ineludible) y hay honestidad. Es una historia de crecimiento pero también de alguien libre que ha crecido en el amor puro y sólo entiende en esos términos el mundo. Dotada de ese ángel que el destino le dio – y que le brinda suerte a donde vaya -, ella no se fija en cosas materiales, rivalidades o prejuicios. Para ella lo importante son las personas y es tan absorbente su presencia en pantalla que es inevitable no largar un lagrimón que otro a lo largo de la historia. Simplemente es uno de esos personajes con los cuales uno ama pasar el rato y no desea que se vaya.