Crítica: Moon Knight (2022)

Volver al indice de críticas por género / una crítica del film, por Alejandro Franco


4 atómicos: muy buenaRecomendación del EditorUSA, 2022: Oscar Isaac (Marc Spector / Steve Grant), Ethan Hawke (Arthur Harrow), May Calamawy (Layla El-Faouly), F. Murray Abraham (Khonshu)

Creada por Jeremy Slater basado en personajes de Marvel

Trama: Steve Grant lleva una vida miserable. Su jefa lo desprecia, siempre llega tarde a su trabajo – en la tienda de regalos del Museo Británico de Londres -, gana una miseria y pasa noches enteras sin pegar un ojo. Su ansiedad galopante es imposible de controlar mediante fármacos y, en sus noches en vela, Grant ha leído miles de libros hasta el punto de convertirse en un experto en Egiptología, soñando con conseguir el puesto de guía turístico del museo; pero su sonambulismo lo tiene a mal traer, debiendo atarse en la cama para impedir que termine vagando por la ciudad en medio de la noche. Pero ahora las cosas han empeorado y Grant se despierta en medio de paisajes alpinos, a mitad de una persecución y esquivando las balas de agresores. Y, lo que es mas grave, su reflejo en el espejo le habla. Llamándose a sí mismo Marc Spector el reflejo le explica su cuerpo ha sido elegido por el dios egipcio Khonsu para convertirse en su avatar, un vigilante con poderes sobrenaturales capaz de aplicar justicia a los mortales; pero el acto de posesión por parte de Khonsu ha fragmentado la personalidad de Spector en dos alter egos radicalmente diferentes: el despiadado mercenario y el tímido ratón de biblioteca. Y, lo que es peor, Grant carece de tiempo para hacer las paces con todo lo complejo que implica semejante situación ya que un fanático religioso llamado Harrow está determinado a liberar el apocalipsis sobre la Tierra, invocando a los antiguos dioses egipcios… pero para poder triunfar debe eliminar a los únicos que pueden impedirlo, con lo cual le resulta imperativo sacar a Khonsu y Spector / Grant de la ecuación por los medios mas expeditivos posibles.

Adaptar un personaje desconocido tiene sus ventajas. Podés modificarle cosas y sacarle lo ridículo; no tenés la presión de millones de fans para ser fiel al texto original. Y si se lo dás a un tipo desconocido que desborda de creatividad y está hambriento de hacer cosas ilimitadas, la combinación puede ser explosiva. Moon Knight es el ejemplo cabal de todo lo dicho: le saca varios cuerpos de ventaja (en términos hípicos) a todas las series Marvel estrenadas en Disney+ hasta ahora. El resumen de la serie te despierta poca confianza hasta que empezás a verla… y te vuela la cabeza. El ritmo, los trucos visuales y narrativos, la magistral perfomance de Oscar Isaac (un Emmy acá, por favor!) y un Ethan Hawke rebosante de maldad. Esta es la formula perfecta para que una serie de streaming funcione: seis capítulos – 6, nada más -, perfomances formidables y mucho, mucho delirio. Si el score de Moon Knight no es superior es porque el último capítulo se ve breve, apurado y no termina de atar como debe todos los cabos sueltos. Pero ésta es una serie de la cual no me perdería por nada su segunda temporada.

He aquí un tímido empleaducho de cuarta que trabaja en la tienda de regalos de un museo londinense – nada de magos, soldados patriotas, millonarios justicieros o dioses de otras dimensiones; ¿acaso no es un oficio paupérrimo para el que va a ser nuestro héroe? ¿un tipo al que la jefa lo bardea y apenas cobra un sueldo mínimo? -. El flaco padece sonambulismo y, como tiene pesadillas terribles, debe atarse a la cama para no terminar en Piccadilly Circus. En un estado de paranoia constante – y tragándose ansiolíticos como si fueran caramelos – el tipo ha llegado al punto de rodear su cama con arena, cosa de ver si pudo ir mucho mas lejos de lo que la cuerda atada en el pie le deja. Un nerd en Egiptología – posee miles de libros sobre el tema -, interminables noches plagadas de insomnio (por temor al qué pasará si duerme) lo han vuelto un experto en el tema. Pero un día las pastillas faltan, el tipo empieza a ver que su propio reflejo le habla desde el espejo (y otras superficies brillantes) y comienza a tener lagunas mentales. Estaba comiendo en un McDonalds y ¡bum!, se despierta manejando una van, empapado en sangre, con tres o cuatro cadáveres y un arma en la mano. ¿Estamos crazy, Macaya?. Los episodios son cada vez mas frecuentes hasta que un día una criatura imposible – un chacal del infierno… pero del infierno de la mitología egipcia! – lo empieza a perseguir por todo el museo justo cuando estaban por cerrar. El bicho solo lo ve él y, en la fuga, su reflejo en el espejo le pide que le deje tomar el control. Cerrando los ojos su segunda personalidad se apodera del cuerpo y se convierte en una especie de Batman egipcio, el cual es mucho mas copado de lo que uno podría imaginar – incluso verlo corriendo contra una Luna enorme o volando con su capa en forma de media luna es de una elegancia tal que pondría rojo de envidia a cualquier historietista de DC Comics -.

Si El Caballero de la Luna es la versión Marvel de un Batman místico, al menos es un justiciero con serios trastornos de personalidad.  Si Steven Grant es un miedoso que lloriquea y habla bajito, Marc Spector (si segunda personalidad) es un asesino despiadado y ultrarresuelto y, cuando estos dos discuten, lo que brinda Isaac en pantalla es glorioso. Vos pensá que el tipo está hablando solo con la cámara y que por el milagro de la edición  se ve como un diálogo fluido entre dos personas; pero aún con ello, la perfomance de Isaac sigue perfeccionándose hasta el punto que, en los capítulos finales, el tipo salta de una personalidad a otra en un mismo plano como un histriónico esquizofrénico que rebosa carisma en cualquiera de sus versiones – el mercenario vengador o el cachorrito inofensivo -. Las peleas son muy buenas – la batalla final es gloriosa – y todo esto no funcionaría si no hubiera un némesis como la gente. Hawke es un sicópata mesiánico que quiere expurgar el mal de la Tierra, incluso matando a pibes recién nacidos que, de acá a treinta años, se transformará en ladrones u homicidas. ¿Y cómo es que ocurre esto?. Porque hay un dios egipcio de la venganza – Khonsu, con la voz de trueno de F. Murray Abraham – que está desterrado del olimpo de los dioses simplemente porque querer combatir al mal de los hombres con mano de hierro y solo cuando es necesario. Para ello precisa un avatar humano y, aunque Isaac – y todas sus personalidades… ja,ja, cada una tiene su propio traje de Moon Knight (!); uno es un Batman egipcio y, cuando le toca al miedoso, se transforma en una especie de Deadpool en smoking – es el avatar actual, el personaje de Hawke era el avatar anterior, razón por la cual odia a Khonsu. La gracia del asunto consiste en que Khonsu es un cretino prepotente y manipulador al que solo le interesa su misión y le importan tres pitos lo que te pase en tu vida terrenal – ya sea que destruyas tu matrimonio o te metan preso por masacrar a tres docenas de monos con pistolas -.

Si Moon Knight te vuela la cabeza es por los saltos temporales (y de dimensiones) que tiene el pobre Isaac. Un día está peleando con los seguidores de Hawke en Alemania y al otro se despierta en un siquiátrico; o aparece en el valle de la muerte de la mitología egipcia y lo ayuda una simpática diosa hipopótama devenida meme instantánea.  Al pobre Isaac lo asiste su esposa – una sufrida May Calamawy -, la cual tiene oportunidad de lucirse en toda su gloria y no ser un simple adorno del libreto. Realmente Moon Knight es una caja de sorpresas constante y, aunque no siempre uno tiene el hilo del relato, la catarata de situaciones inesperadas lo vuelve fresca y apasionante. Este es un multiverso excitante, no el de cartón pintado de Doctor Strange en el Multiverso de la Locura. ¿Otro dato alentador?. Jamás mencionan a los Vengadores ni hay ningún cameo de otro personaje Marvel. Así es como Marvel debería manejarse – cada personaje en su universo, no empalagar la cosa con lloriqueos sobre el sacrificio de Iron Man o la maldad de Thanos -. Christopher Nolan y Matt Reeves lo han hecho con Batman. ¿Por qué todo debe estar automáticamente encadenado al MCU, mas ahora que se está volviendo gigante y deslucido?.

Moon Knight es una super sorpresa y es super recomendable. Es increíble que esto salga de Jeremy Slater, creador de la plomiza The Umbrella Academy (aunque en sus méritos figura la injustamente despreciada serie de El Exorcista). Fresca, movida, divertida, innovadora. Una aventura que merecía mucho mas de no ser por el apurado capítulo final.

MARVEL CINEMATIC UNIVERSE

Fase UnoIron Man (2008) – El Increible Hulk (2008) – Iron Man 2 (2010) – Thor (2011) – Capitán America: el Primer Vengador (2011) – Los Vengadores (2012)
Fase DosIron Man 3 (2013) – Thor: Un Mundo Oscuro (2013) – Capitán América: el Soldado de Invierno (2014) – Guardianes de la Galaxia (2014) – Vengadores: la Era de Ultrón (2015) – Ant-Man, el Hombre Hormiga (2015)
Fase Tres: Capitán América: Civil War (2016) – Doctor Strange (2016) – Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (2017) – Spiderman: De Regreso a Casa (2017) – Thor: Ragnarok (2017) – Pantera Negra (2018) – Vengadores: Infinity War (2018) – Ant-Man y la Avispa (2018) – Capitana Marvel (2019) – Vengadores: Endgame (2019) – Spider-Man, Lejos de Casa (2019)
Fase Cuatro: WandaVision (2021) – Falcon y el Soldado de Invierno (2021) – Loki (2021) – Viuda Negra (2021)- What If… (2021) – Shang-Chi y la Leyenda de los 10 Anillos (2021) – Eternals (2021) – Spiderman: Sin Camino a Casa (2021) – Hawkeye (2021) – Doctor Strange en el Multiverso de la Locura (2022) – Moon Knight (2022) – Ms. Marvel (2022) – Thor: Amor y Trueno (2022) – She-Hulk (2022)