Crítica: Batman: el Caballero de la Noche (The Dark Knight) (revisada) (2008)

Volver al indice de críticas por género / una crítica del film, por Alejandro Franco


Recomendación del EditorCalificada en el Top Ten - las 10 mejores películas de cine fantástico y de cultoUSA, 2008: Christian Bale (Bruce Wayne / Batman), Heath Ledger (Joker), Aaron Eckhart (Harvey Dent / Dos Caras), Michael Caine (Alfred Pennyworth), Maggie Gyllenhaal (Rachel Dawes), Gary Oldman (teniente James Gordon), Morgan Freeman (Lucius Fox)

Director: Christopher Nolan – Guión: Christopher Nolan y Jonathan Nolan, basados en los personajes creados por Bob Kane y Bill Finger para la DC Comics

Trama: Los niveles criminales de Ciudad Gótica siguen siendo altos, pero la figura de Batman se erige como esperanzadora. Por la ciudad han aparecido numerosos imitadores del encapotado dispuestos a ejercer justicia por mano propia en una movida que está a punto de salirse de control. Pero un nuevo villano ha llegado a la ciudad, un criminal demente que se oculta tras una capa de maquillaje y se hace llamar el Joker. Ahora el Joker está robando los bancos de la mafia – lo que ha despertado la atención de la fiscalía, la que ha ordenado allanamientos -, y el crimen organizado decide migrar sus fondos a Hong Kong bajo la protección de uno de sus tesoreros, el empresario hongkonés Lau. Pero Batman logra atrapar a Lau, llevándolo ante las autoridades, y el mismo se presta como testigo estrella para acusar a todos los jefes mafiosos de la ciudad. Al mando de la operación se encuentra el nuevo fiscal de distrito Harvey Dent. Acosados por la justicia, los mafiosos deciden aceptar la oferta del Joker para sembrar el caos en la ciudad y combatir a Batman. Y muy pronto el demente criminal pondrá a la ciudad y a sus habitantes bajo una espada de Damocles, amenazando con desatar un río de sangre si Batman no se decide a revelar públicamente su identidad.

Arlequin: Critica: Batman, el Caballero de la Noche (The Dark Knight) (2008)

-Tú… tú no tienes las agallas de dejarme caer… ¿no, sí?. Esto es lo que pasa cuando una fuerza imparable pelea contra un objeto inamovible. Así que en verdad eres incorruptible, ¿no es así?. ¿Eh?. No, no vas a matarme por algún sentido inadecuado de moralidad y yo no te asesinaré porque… ¡tú eres muy divertido!. Pienso que tú y yo estamos destinados a hacer esto para siempre.

Un hombre desaliñado vaga por las calles de Ciudad Gótica. Su origen es desconocido. Sus propósitos son enigmáticos. Este forastero anónimo es brillante y retorcido y viene con una misión: sembrar el caos. ¿Por qué, para qué?. Uno puede armar hipótesis de todo tipo pero la mas probable es que desea poner a todos a su nivel. El tipo quiere violentar a todos, forzándolos a violar sus propios límites morales con tal de que lo atrapen. Sabe que así, esas personas no podrán volver a ser las mismas. Su accionar no difiere de el de un corruptor, el que no sólo se complace con devastar físicamente a una persona sino también se relame con haber dañado la mente de la víctima.

En sí, su propósito es el mas vil de todos. Es el mal por el mal mismo. No importa que sus víctimas estén a los dos lados del bien; él viene a dar una lección sobre maldad. Pero quizás su mas grande premio sea doblegar al mismísimo Caballero de la Noche. Oh, sí, éste es un trabajo de amor. Si para corromper al Hombre Murciélago es necesario sacrificar su propia vida en el intento, que así sea. El tipo disfruta ver su propia huella en el territorio arrasado que ha creado y vencer moralmente a Batman (en su propio terreno) será su mayor victoria.

Es por todo ello que el Joker de Heath Ledger es una creación monumental de Christopher Nolan. Intentar explicar el origen de semejante individuo sería inútil y hasta le quitaría impacto. Es un hombre que surgió de las tinieblas en busca de un desafío. Mientras que un terrorista tiene un propósito idealista de reformar la sociedad o derribar un régimen que le parece injusto utilizando la violencia como herramienta, el propósito del Joker es volverse viral, contagiando a policías y criminales con su anarquía, traumatizándolos hasta el punto del no retorno. Si el Joker hubiera triunfado en su cruzada, es posible que no se hubiera quedado sentado en el trono de Gotham sino que hubiera partido hacia otra ciudad para comenzar una nueva campaña. Porque lo suyo es el placer del deporte mas que ganar el primer podio.

Las influencias de Batman: el Caballero de la Noche pasan por dos lados. Primero, el genio criminal e idealista de El Testamento del Doctor Mabuse, el que necesita del caos para poder sembrar su imperio del terror. Segundo es Los Intocables de Brian De Palma. He aquí otro puñado de cruzados lidiando en un mundo corrupto hasta la médula en medio de un clima de extremo peligro y paranoia. ¿En quién confiar si la policía y la mafia ha sido infiltradas por el Joker?. No hay refugio ni seguridad, hay oídos en todas partes y cualquiera – aún alguien con uniforme de policía – puede surgir abruptamente de la nada y matarte sin el menor remordimiento. Ni siquiera los personajes mas cimentados de la mitología de Batman están a salvo en semejante clima conspirativo. Imposible afirmar si todos llegarán vivos al final de esta endiablada aventura.

Pero detener al Diablo demanda sacrificios y he allí el tema central de The Dark Knight. Un individuo salvaje no puede ser aprehendido según las normas de la ley, porque ellas fueron pensadas para lidiar con los criminales comunes. No; hay que entrar en el propio juego demente y corruptor del Joker para poder combatirlo. El problema es que el Joker siempre va un paso adelante. Porque en las dos horas y media que dura el filme los héroes bailan al son de las ocurrencias del Guasón. Es una situación peligrosa tras otra, es el clima de peligro in crescendo corrompiendo la mafia y la policía primero; poniendo a la ciudad en situación de asedio y corrompiendo a la sociedad después (“maten a ese periodista porque, si no, haré volar uno de los hospitales!”) – que no da respiro y no permite pensar con claridad algún plan de acción para combatirlo o, al menos, no ceder ante sus demandas. Lo único que se puede hacer es ir desarmando una situación tras otra a la espera que el Joker aumente la apuesta… y cometa un error. ¿Pero realmente es así, o acaso todo esto no es parte del plan… que hizo el individuo que dice que no sabe hacer planes?.

Si lo de Ledger es monumental – todos sus parlamentos son memorables y eminentemente citables; sus tics; su humor negro; su velocidad mental para improvisar, contrarrestar y doblegar a sus enemigos; su presencia animal, brutal e impredecible – , el resto del cast no se queda atrás. Aaron Eckhart transpira honestidad y carisma, los ingredientes necesarios para que su mutación en Dos Caras te shockee emocionalmente. Michael Caine sigue siendo el faro moral del héroe pero acá tiene mas momentos para lucirse. Morgan Freeman y Gary Oldman siguen geniales en sus roles; pero la película no funcionaría si Christian Bale no fuera el Batman perfecto para combatir a semejante amenaza. Si el Joker está dispuesto a morir para corromper a Batman, el Batman de Bale está dispuesto a sacrificarse a costa de salvar el espíritu de la ciudad. La secuencia final en donde acepta el rol de villano a cambio de salvar la cruzada de Harvey Dent es una escena gigantesca. Ese es el espíritu de superhéroe que mas admiramos – no el que combate un monstruo gigante y exagerado sino el tipo dispuesto a sacrificar su vida, su espíritu, su moral con tal de que el ciudadano común viva seguro y a salvo – y acá Bale lo ennoblece con una perfomance calmada que deja traslucir por momentos – con enorme sutileza – la descomunal batalla interior que sufre entre los valores que defiende y los impulsos mas sanguíneos e instintivos que las situaciones le despiertan, en especial tras la pérdida del amor de su vida.

No hay mayor película de superhéroes que Batman: el Caballero de la Noche. Uno puede hacer una larga lista de filmes grandiosos dentro del género – Superman 1978, Batman 1989 y Batman Regresa; la misma Batman IniciaSpiderman 2; Watchmen y Logan -, pero la estatura de la épica y la densidad del discurso moral del filme de Christopher Nolan no tienen igual. Como todo gran filme de superhéroes es emotivo y admirable; pero también es cine pensante en el sentido mas brillante de la palabra, trascendiendo a su propio género para convertirse en una obra maestra admirada por todos.

LA SAGA MODERNA DE BATMAN

Batman (1989), Batman Vuelve (1992), Batman Eternamente (1995), Batman y Robin (1997). En el 2005 Christopher Nolan retomaría la saga y se despacharía con una trilogía que comprende Batman Inicia (2005), Batman, el Caballero de la Noche (2008) , y Batman: el Caballero de la Noche Asciende (2012). Gotham (2014 – ) es una serie de televisión que narra los primeros tiempos de James Gordon en la policía de Ciudad Gótica. El encapotado ingresaría al nuevo universo cinemático de la DC Comics en Batman vs Superman: El Origen de la Justicia (2016) – La Liga de la Justicia (2017)