Top Ten: las 10 mejores películas del cine fantástico y de culto

Volver al Indice – artículos sobre Cine Fantástico / un artículo de Alejandro Franco

La última vez que armamos un Top Ten este portal era muy joven y apenas tenía 250 películas reseñadas. Hoy, pasando las 2.500 reviews, la perspectiva es otra y hay menos terreno que explorar. 


Calificada en el Top Ten - las 10 mejores películas de cine fantástico y de cultoRankings: la cosa mas subjetiva que debe existir en el Universo. Mas cuando se trata de arte, en donde entra a jugar fuerte los gustos personales. Como dijimos hace unos años – cuando armamos este Top Ten por primera vez -, el título es un ñanga pichanga; una falacia para que la gente entre a ver la lista que, en realidad, está conformada por las 10 películas que más me han gustado en mi vida. Filmes tan ricos, inteligentes y emotivos que no me cansan nunca y que, aunque pueden no coincidir con nuestro ranking de Películas Recomendadas por el Editor (ni son todas de cinco estrellas u obras maestras) me deleitan cada vez que regreso a ellas… o quizás porque las asocio con momentos muy especiales de mi vida.

(Nota al 19/08/2019: los contenidos son tantos y la cantidad de películas magníficas es tal que a veces se nos escapa la liebre. Nuestros suscriptores – memoria colectiva del buen cine – nos hicieron notar otros títulos señeros que se nos pasaron en la enorme cantidad de filmes recomendados. No es mucho, apenas dos correcciones en los puestos 7 y 8 que hacen mas sólida la lista. Si, tenemos capacidad de dar marcha atrás y, como diría Groucho Marx “éstas son mis convicciones!… pero, si no le gustan, tengo estas otras…”)

Mención especial: Kung Fu Hustle (2004)

Kung Fu Hustle (2004)

Sip, hacemos trampa y metemos 11 películas en vez de 10 en este Top Ten. Echenle la culpa a WatchMojo y otros hacedores seriales de rankings, pero lo cierto es que no podíamos dejar fuera de la lista a la obra maestra de Stephen Chow Kung Fu Hustle. Resulta increíble que todos los fans de las artes marciales le hayan puesto fichas a Chow como el mejor sucesor de Bruce Lee surgido en los últimos 40 años… cuando Chow es simplemente un cómico de carrera, un artesano que nunca lanzó una piña antes de Kung Fu Hustle y que se especializó en parodiar géneros con su enorme conocimiento cinematográfico (imaginen una versión cómica y china de Tarantino). Chow mete en una misma bolsa a Bruce Lee, El Resplandor, Los Intocables, Spiderman, los Looney Tunes, tomando referencias de todos para crear una historia sencilla, épica y disparatada por donde se la mire. Es una lástima que Kung Fu Hustle represente el apogeo de la carrera de Chow y que ninguno de sus filmes posteriores – cada vez mas espaciados y con menos protagonismo de su parte – se acerquen al despliegue de talento que efectúa aquí (aunque sigue siendo un artista muy popular, con el taquillazo local de La Sirena en el 2016). El tiempo ha cancelado las chances de ver una segunda parte – Chow ya tiene 57 años -, pero la sombra de su obra seguirá siendo muy larga. Ideal para verla una tarde de sábado con mucho pochoclo, y con Shaolin Soccer (otra de Chow igual de graciosa) en doble programa.

Puesto 10: Rango (2011)

Rango (2011)

La palabra herejía resultará de uso frecuente a lo largo de este artículo. Acá la aplicaremos al seleccionar un homenaje a los filmes de Sergio Leone en vez de elegir directamente a El Bueno, el Malo y el Feo como opción principal. ¿Por qué?. Porque Rango tiene lo mejor de todo el género con el plus que el medio animado le da mayor vuelo creativo. Es un western postmoderno que homenajea a otros westerns, con una banda sonora de la hostia y con Gore Verbinski en el mejor momento de su carrera. Tomando nota de recursos narrativos utilizados en Piratas del Caribe 3 (y trayéndose consigo a Johnny Depp), Verbinski y John Logan ponen en escena a este cobarde sin nombre que debe pasar por un momento de iluminación existencial – que va desde una charla reveladora con un etéreo Clint Eastwood hasta un místico encuentro con Dagas Españolas animadas, dando a entender que el Desierto es una versión alegórica del Cielo y fuente inagotable de inspiración espiritual – para encontrar su verdadero ser y enfrentarse al mal aún cuando todas las probabilidades estén en su contra. Entre la animación excelsa, la interpretación vocal suprema, el perfil de los personajes principales y secundarios, el humor sin pausa y la épica de la trama Rango tiene de todo y para todos, y es el mejor western que ha dado el género en décadas, dicho con todo respeto a Tarantino y sus intentos de revivirlo / reconstruirlo con Django, Sin Cadenas y Los 8 Mas Odiados.

Puesto 9: Universo Cinemático Marvel / Los Vengadores (2012)

Universo Cinemático Marvel / Los Vengadores (2012)

Que Marvel haya ido puliendo su fórmula desde las tiempos de Blade, X-Men y Spiderman hasta dar a luz su propio estudio y sus propios filmes (a partir del 2008 con  Iron Man ) representa el sueño húmedo de todos los nerds. Mezcla de suerte, audacia y talento, lo que en principio era una movida marketinera – la secuencia post créditos que anticipaba el filme siguiente a estrenarse – terminó cobrando tal impulso que dió a luz el acontecimiento cinematográfico mas espectacular, taquillero y festejado del último medio siglo. Seamos sinceros: aparte del Hombre Araña, Hulk y Los 4 Fantásticos, ¿quién conocía algo sobre el panteón de superhéroes Marvel a finales de los 90 y en esta parte del planeta?. La DC Comics tiene los nombres mas prominentes y conocidos del mundo de la historieta superheroica  – Batman, Superman, la Mujer Maravilla, Flash, Linterna Verde, la Liga de la Justicia -, pero Marvel (su competencia directa y la versión de Pepsi en el mundo del comic) dió un golpe maestro y pasó al frente, dejando en manos de fans la construcción de un universo compartido cada vez mas exitoso y plagado de talentos impensables – si los actores odiaban ponerse mallitas y capas antes del nuevo milenio, imaginen la sorpresa al ver alguien de la estatura de Robert Downey Jr, actor oscarizable en decadencia, tomar el manto de un personaje secundario y desconocido para el gran público como era Ironman en aquel momento y convertirlo en un ícono popular adorado por el público y la crítica -. Hay toneladas de filmes Marvel que he visto y re-visto hasta el cansancio – desde Thor: Ragnarok hasta Guardianes de la Galaxia, desde El Hombre Araña: De Regreso a Casa hasta Iron Man – pero Los Vengadores 2012 es el epitome de esa movida y el gran triunfo del MCU. Joss Whedon toma esta Liga de la Justicia serie B y la plaga de personajes super carismáticos, humor a full y heroísmo a pleno, poniendo en pantalla un equipo de superhéroes que funciona de manera gloriosa y que cumple todos tus sueños comiqueros a la perfección. Ok, el binomio Infinity War / Endgame es mucho mas orgásmico pero también mucho mas triste (amén de que la ciencia del viaje en el tiempo de Endgame es indefendible, por más que intenten apedrear a Volver al Futuro y sus secuelas), y en el 2012 aún los teníamos a todos y la caja de sorpresas estaba aun por abrirse (no mencionemos La Era de Ultrón, fallida pero disfrutable). Con el anti héroe favorito de todos como villano y Thanos asomando la barbilla para lo que vendría 6 años después, Los Vengadores es el coctel perfecto para disfrutar y amar a estos tipos antes que se sacrificaran en la conclusión mas gloriosa de una saga superheroica sin igual en la historia del cine.

Puesto 8: Duro de Matar (1988)

Duro de Matar (1988)

¿El mejor filme de acción de todos los tiempos?. Seguramente. Duro de Matar hizo por los filmes de acción lo mismo que Sergio Leone hizo por el Western: lo ensució, lo hizo sanguinario y creó a un héroe mas letal que los propios villanos. Sip, este cómico de poco pelo y voz ridícula irradia locura por los ojos y a la hora de la acción es tan despiadado como temerario. Es abrumador pensar que esto es una secuela de El Detective, un policial negro de 1968 protagonizado por Frank Sinatra – ¿se lo imaginan a La Voz corriendo con los pies ensangrentados por el Nakatomi Plaza y gritando “Yipee Ki Yay, motherf…!”? -, pero el personaje está tan cambiado que la relación entre ambas novelas de Roderick Thorp es meramente anecdótica. Bruce Willis es el héroe de acción mas badass de todos los tiempos y, aunque algunas de las secuelas de la franquicia no esté a la altura de la leyenda (aunque la 2 y y la 3 son igual de geniales), siempre es un placer verlo patear traseros. Con una trama plagada de sorpresas, con un plan de los malos que bordea lo genial, con un Alan Rickman delicioso – pedante, brillante y expeditivo – y con varios secuaces que merecen ser linchados de la peor manera, Duro de Matar es el filme que cambió al género de acción de una vez y para siempre y cuyas influencias se notan hasta el día de hoy. Tuve el placer de verlo en el cine Atlas Lavalle en el momento del estreno – una sala enorme con una pantalla gigante curva a lo Cinerama y sonido Dolby multicanal que hacía retumbar el suelo –  con lo cual el orgasmo cinematográfico fue completo.

Puesto 7: Godzilla (1954)

Godzilla (1954)

Es increíble que un tipo asfixiándose en un traje de goma y pisando maquetas de cartón se haya transformado en la franquicia mas icónica del imperio japonés. Subiéndose a la moda de los monstruos atómicos de los años 50 – iniciada con The Beast From 20.000 Fathoms en 1953 -, Ishiro Honda y la gente de la Toho toman la idea y la convirtieron en una amarga alegoría del holocausto atómico sufrido por la nación nipona en 1945 con los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki. Olviden las ideologías por un momento (o la ferocidad del combate de los nipones contra medio mundo en la Segunda Guerra Mundial) y consideren la aterradora idea del poder del Sol desatado sobre la Tierra y achicharrando a miles de civiles indefensos de manera inesperada, amén de los horrores de enfermedades y deformidades que le siguieron. Con efecto catártico Ishiro Honda convierte a este mamotreto en una amenaza real, terrible y pesadillesca, una fuerza de la naturaleza que extermina todo a su paso mientras mujeres y niños lloran en las ruinas viendo como se evaporaron sus casas y sus vidas. El filme de 1954 sigue teniendo una potencia enorme a pesar de los terribles efectos especiales, gracias a la dirección y a la climática fotografía en blanco y negro, lo que le da mayor dramatismo. Luego Godzilla degeneraría en un producto pochoclero y popular, olvidando la metáfora inicial y dándole un superhéroe de 200 metros de altura al Japón… quizás porque la realidad histórica era demasiado amarga para seguir refrescándola como tal una y otra vez, y porque el bicho había quedado grabado a fuego en las mentes de las masas, lo que le daba un potencial comercial enorme. Es cierto que la idea original se desvirtuó, pero la popularidad de la gran G sirvió para impulsar el género fantástico en la cultura japonesa (sean kaijus, mechas, robots, vampiros, cyberpunk, animes y mangas de todo tipo y un vasto etcétera),  convirtiéndose en un fenómeno cultural que llega hasta nuestros días. Entre los títulos posteriores hay varios favoritos pero Godzilla 2000 y la versión americana de Gareth Edwards están entre los que me son mas caros.

Puesto 6: ¿Qué Pasó Entonces? / Una Tumba a la Eternidad (Quatermass and the Pit) (1967)

¿Qué Pasó Entonces? / Una Tumba a la Eternidad (Quatermass and the Pit) (1967)

La distancia impide apreciar el genio de Nigel Kneale, genial autor británico de ciencia ficción. Cuando logramos hallar un original de su saga televisiva Quatermass, lo devoramos con fruición; pero el tipo ha hecho muchas otras obras, perdidas en el cementerio de videotapes de la BBC y las cuales no han sido rescatadas o traducidas como se merece (algunas pocas sobreviven como The Stone Tape). El estilo de Kneale se caracteriza por dos cosas: primero, crear explicaciones totalmente lógicas y racionales de fenómenos sobrenaturales, teorías alternativas que son tan delirantes como admirables; segundo, la fascinación por crear escenarios apocalípticos donde el héroe científico de turno logra dar vuelta las bazas (aplicando inteligencia, no fuerza bruta ni super heroismos) y anula la amenaza pertinente. Si Lifeforce es un sentido homenaje a Kneale (y Carpenter intentaría hacer el suyo con El Principe de las Tinieblas), Quatermass and the Pit es el original a imitar. Atrás quedan las puestas en escena minimalistas de la BBC y las versiones fílmicas de la Hammer de los años 50 con un Brian Donlevy vulgar y patotero: Andrew Keir es el Quatermass definitivo, brillante, seguro y carismático, un lider intelectual capaz de lidiar con la amenaza singular del momento. El descubrimiento de una nave espacial enterrada en una estación de metro en Londres es la excusa para que Kneale nos revele sus teorías delirantes sobre el origen de la vida en la Tierra, nuestros temores ancestrales y religiosos hacia los demonios, las guerras raciales y hasta el origen de los fantasmas. El clímax es una delicia dentro de las limitaciones del presupuesto, y es una muestra de lo que Kneale puede ofrecer cuando queda en manos de un artesano eficiente como Roy Ward Baker. ¿Cuántas veces la vi?. ¿Diez, quince?. ¿Y cuántas veces mas la volveré a ver?.

Puesto 5: La Guerra de los Mundos (War of the Worlds) (1953)

La Guerra de los Mundos (War of the Worlds) (1953)

El abuelito de todas las películas de invasiones extraterrestres a la Tierra. No hay versión del clásico de H.G Wells que no haya devorado y la del 2005 by Steven Spielberg es una de mis favoritas (y creo que fue la última cosa que hizo y se sintió como una de Spielberg; Ready Player One fue tan lavada y decepcionante…). La otra es el musical de Jeff Wayne. Y por supuesto la inmortal versión radial de Orson Welles, que puede apreciarse traducida en YouTube. Pero todo mi fanatismo comenzó con el clásico de George Pal de 1953, la cual sigue siendo insuperable en muchos sentidos. Que las mantarrayas marcianas se vean como juguetes y se le noten los hilitos no disminuye su impacto con la urgencia de sus escenas, la letalidad de los invasores, la elegancia de sus naves y los escenarios apocalípticos a todo technicolor que el cine exponía por primera vez y que el género recién volvería a resucitar en los años 70s en adelante. La Guerra de los Mundos 1953 sacó a la ciencia ficción del gueto de la serie B por un momento y creó un espectáculo de masas. Ver a Gene Barry caminando por ciudades devastadas mientras se escucha el inconfundible sonido de los rayos de calor de las naves marcianas aniquilandolo todo es memorable, así como la llegada, el ataque con la bomba atómica y la cruzada del sacerdote para intentar comunicarse con quienes cree son también criaturas de Dios. Es épica por donde se la mire y uno de los mas grandes momentos del género… y considerando que cuando era chico sólo podía conocerla por fotos en magazines especializados (hasta que la televisión uruguaya se dignó en pasarla por la pantalla), la expectativa y el asombro eran muchos, mas en una era pre Star Wars donde la ciencia ficción de calidad escaseaba. Un clásico inmortal.

Puesto 4: Erase una Vez en el Oeste (Once Upon a Time in the West) (1968)

Erase una Vez en el Oeste (Once Upon a Time in the West) (1968)

Sip, acá cometemos ese sacrilegio de preferir este filme con Charles Bronson a la legendaria Trilogía del Dolar de Sergio Leone. Sip, Clint Eastwood es el héroe mas badass que existió en el western y El Bueno, el Malo y el Feo tiene una tonelada de momentos épicos + la música impresionante de Sergio Leone… pero, por alguna razón, me llega mas en lo personal Erase una Vez en el Oeste. Es innumerable la cantidad de veces que la he visto. Será el héroe lacónico de Charles Bronson, un tipo con causa justa en busca de venganza (en vez del vivillo que es el Pistolero sin Nombre de Eastwood) y que musicaliza cada masacre con un preludio tocado por una triste melodía de armónica. Será la épica que muestra cómo la anécdota inicial da a luz a todo un pueblo entero y el comienzo de la era moderna en un mundo arcaico y sin leyes. Será el delicioso antihéroe de Jason Robards. Pero probablemente sea porque Henry Fonda – actor blandengue si los hay, símbolo de pristina honestidad – es transformado por Leone en un glorioso bastardo amoral dotado de unos ojos azules irreales que te dan escalofríos y que muestran lo despiadado de su alma. Fabuloso casting against type, Fonda es capaz de matar un niño sin mosquearse en una de las escenas mas jugadas e impresionantes del filme (y de la carrera de Fonda!). El tipo es tan malo e icónico – flaco, altísimo, con sombrero enorme, siempre vestido de negro – que parece salido de un comic de D’Artagnan u otra revista de historietas argenta (obviamente es al revés; la gente de Editorial Columba estaba inspirada por la obra de Leone). En realidad todo el filme se ve como una historieta filmada, con primerísimos planos, muchísima atmósfera y gente en pose pero que, a diferencia de imitadores posteriores, no se ve ridícula o antinatural sino que forman parte de su personalidad. La escena inicial en la estación de tren con Bronson abatiendo tres monos al hilo es gloriosa, y el duelo final es memorable por lo intimo y personal que es. La banda sonora de Morricone tiene sus momentos (el tema principal es demasiado meloso) aunque no llega a la altura del soundtrack de El Bueno, el Malo y el Feo.

Puesto 3: Watchmen (2009)

Watchmen (2009)

Que los filmes posteriores de Zack Snyder no estén a la altura, no significa desconocer el monumento al género de superhéroes que supone Watchmen. Tomando una obra tan extensa, rica como infilmable, Snyder destila la trama y logra engendrar una película que sólo es para unos pocos, un postre exquisito reservado para los fans del género. Cada caracter es el alter ego de alguno de los personajes mas conocidos del mundo del comic y, al extrapolarlos a un mundo tan diferente y perverso da a luz una obra fascinante en donde la historia humana tal como la conocemos ha sido alterada por la presencia de los superhéroes. El recurso de que estos superhéroes son violentos sin control y merecen ser proscriptos se convertiría pronto en un cliché que utilizarían hasta la saciedad Marvel, DC y otras editoriales menores, con títulos como Civil War, Liga de la Justicia: la Nueva Frontera y un vasto etcétera, Sip, el maquillaje de Richard Nixon es intragable (el de Carla Gugino en versión anciana no se queda atrás)  y algunos imitadores de personajes históricos rayan en la caricatura, pero el tono y el clima lo hacen todo y engendran una épica en donde el Lex Luthor de turno (disfrazado de superhéroe) termina triunfando con su plan diabólico en aras de un bien mayor. Visualmente es un orgasmo, y las perfomances son de lo mejor, en especial Jackie Earle Haley como Rorschach, el vigilante que no conoce límites, un guiñapo humano que puede ser una máquina imparable de matar ya que está impulsado por el odio puro y que no duda ni un segundo en hacer justicia por mano propia. Haley, Jeffrey Dean Morgan, Matthew Goode y Billy Crudup dan actuaciones memorables, compensando cierta blandura de Patrick Wilson y Malik Akerman. Allan Moore debería estar orgulloso del filme, el que tiene el plus de corregir el final original del comic (muy traído de los pelos) por otro mucho mas convincente.

Puesto 2:  El Señor de los Anillos: Las Dos Torres (The Lord of the Rings: The Two Towers) (2002)

El Señor de los Anillos: Las Dos Torres (The Lord of the Rings: The Two Towers) (2002)

Hay gente que se desvive por la fantasía: yo no. Puedo acercarme a algunos títulos (como la saga de Harry Potter) por la repercusión que tienen y hasta pueden gustarme, pero lo mío es la ciencia ficción. Cuando vi en video La Comunidad del Anillo, me pareció ok sin llamarme la atención. Pero es Las Dos Torres la película que definitivamente me vendió La Trilogía del Anillo de Peter Jackson y que me hizo hacer cola para ver El Regreso del Rey. A diferencia de El Regreso… Las Dos Torres es una cinta mucho mas redonda, sin estiramientos ni desprolijidades – ¿qué pasó con Saruman o Lengua de Gusano?; si, el destino figura en las versiones extendidas de la Trilogía, las cuales odio con toda mi alma porque, aunque dan todas las explicaciones de la suerte de los personajes principales (como el general orco que comanda el asedio de Gondor en El Regreso del Rey) arruinan completamente el clima y la fluidez del relato -. Es la gran batalla entre el bien y el mal, es la lucha desesperada por la supervivencia, es el enfrentamiento épico de unos pocos contra demasiados… y es el nacimiento de Aragorn como el héroe formidable que es, un tipo entregado a una causa mayor, que comienza a renegar de su vida salvaje, y que está llamado a cumplir su destino como líder de pueblos. Está Eowyn, damisela en peligro que es pura pasión y humaniza al reino de Rohan. Está el rey Theoden, un personaje que la Trilogía no lo ha tratado con justicia, ya que le asigna por igual discursos épicos y acciones ridículas y caprichosas como el defender a su pueblo en soledad, ser un pelele a la hora del comando militar y vivir resignado a su suerte; pero Theoden tendrá su oportunidad de brillar en el épico sacrificio que hace en el clímax de El Regreso del Rey (y que permite que Eowyn de a luz una de las escenas mas emocionantes de toda de la saga). Pero aún con sus problemas de perfil Theoden es un personaje que me gusta muchísimo, porque tiene algunos de los mejores speeches de toda la serie, ya sea lamentando a su hijo muerto, dando esperanzas a su pueblo ante una situación perdida, reflexionando sobre los tiempos oscuros que se viven o inflando el pecho de orgullo y gloria en lo que debe ser la carga final de su ejército (y el fin de su reino y de su vida). En muchos sentidos Las Dos Torres y Theoden equivalen a Gran Bretaña y Churchill durante la Segunda Guerra Mundial: un líder al que le sobran las palabras épicas pero que carece de fuerzas materiales para enfrentar la adversidad, y que opera en auténtica soledad enfrentándose por honor contra un mal gigantesco, aterrador e imparable (el dominio de Hitler en Europa en 1940). Recuerden que el británico Tolkien publicó el libro en 1954 pero estuvo décadas armándolo desde que editara El Hobbit en los años 30, así que la comparación (y la influencia de los sucesos históricos de aquel momento) no resulta disparatada en lo mas mínimo, con lo cual la épica termina tomando un tono alegórico.

Entre la épica gloriosa de la lucha contra el enemigo devastador e irrefrenable, el fabuloso sentimiento de amistad (¿recuerdan las bromas de Legolas y Gimli en el momento mas negro de la historia de la Tierra Media?), los personajes deliciosos (Gollum, clímax de la técnica digital de captura de movimientos en aquel momento y tarjeta de presentación de Andy Serkis en sociedad, dando a luz uno de los mejores villanos de la historia, con una carga de maldad y pathos incomparable), la acción elevada a niveles de originalidad, masividad y excitación nunca antes visto, y un final oscuro e inquietante, El Señor de los Anillos: Las Dos Torres es por lejos mi película favorita… aunque ello suponga ver a Sam, Frodo y Gollum caminar, caminar y caminar, o tolerar las charlas sin sentido de Merry y Pippin con Bárbol, las que se hacen eternas.

Puesto 1:  Batman: El Caballero de la Noche (The Dark Knight) (2008)

Batman: El Caballero de la Noche (The Dark Knight) (2008)

Yo creo que todos estamos de acuerdo en que Batman es el mejor personaje del mundo del comic. Superman es demasiado blanco y superpoderoso, los héroes de Marvel tienen sus complicaciones cotidianas y su salero… pero Batman da para millones de interpretaciones posibles, además de que es el único que puede verse como un villano operando del lado del bien. Batman Inicia es un gran filme pero El Caballero de la Noche es el epitome del género de superhéroes y mas de diez años después de su estreno sigue siendo objeto de fascinación y culto. Christopher Nolan toma prestadas ideas de Los Intocables de Brian De Palma – con una Chicago / Ciudad Gótica super corrupta en donde la policía es una fuerza paga de los mafiosos de turno y puede asesinar a cualquiera (sin importar rango o autoridad) sin el menor de los miramientos; con un equipo de tipos honestos decididos a revertir esa situación aunque pongan su propia vida (y la de sus familias) en riesgo – y las revitaliza para poner en acción al mejor villano de todos los tiempos. Si Jack Nicholson era un gigante en la Batman de Tim Burton, el Joker de Heath Ledger es una fuerza de la naturaleza imparable, un engendro diabolico de fascinación permanente, con una perfomance tan sublime y atormentada que terminó por cobrarse la vida del actor. Este Guasón es el anarquista supremo, el hombre que reina en el caos y que puede corromper a cualquiera – ecos de El Testamento del Doctor Mabuse se sienten en cada discurso del Joker – , incluyendo a Batman a quien termina forzando a tomar la decisión mas importante de su vida – pasar por villano – para evitar que este brillante sicópata termine por triunfar. Como todo gran filme, debe tener un final amargo y abierto y The Dark Knight lo posee, amén de ser un catálogo de poderosos y memorables discursos que quedan grabados en la mente de todo fanático del género. No hay filme de superhéroes tan perfecto, tan balanceado (con un villano tan genial y un héroe tan imparable) ni tan inteligente como éste. Quizás Nolan no sea bueno con las peleas pero, rayos, es un maestro escribiendo historias y diálogos. Y si Ledger es memorable, las perfomances de Aaron Eckhart, Michael Caine y Gary Oldman no se quedan atrás, sobresaliendo Christian Bale como el mejor Batman de la historia, el mas tridimensional, inteligente, expeditivo y épico que nos ha dado el cine hasta ahora.

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