Crítica: Unfrosted (Sin Glasear) (2024)

Volver al índice de críticas por año / una crítica del film, por Alejandro Franco

4 atómicos: muy buenaUSA, 2024: Jerry Seinfeld (Bob Cabana), Melissa McCarthy (Donna Stankowski), Jim Gaffigan (Edsel Kellogg III), Amy Schumer (Marjorie Post), Max Greenfield (Rick Ludwin)

Director: Jerry Seinfeld – Guión: Jerry Seinfeld, Spike Feresten, Andy Robin & Barry Marder

Trama:  Kellogg y Post, gigantes de la industria cerealera. Su pelea por estar en las mesas de desayuno de todos los hogares americanos es a muerte y, para colmo, los cuarteles generales de ambos están distanciados por apenas un centenar de metros en Battle Creek, Michigan. Cada uno tiene espías industriales infiltrados en la sede del otro, así que están al tanto de los proyectos comerciales secretos de cada uno. Pero ahora Post parece haber dado con un producto nuevo – una tostada de cereal rellena de mermelada y lista para calentar en la tostadora -, la cual puede revolucionar el mercado. El gerente de desarrollo de Kellogg, Bob Cabana, decide reclutar a los genios más grandes de Norteamérica para desarrollar en el corto plazo un producto similar o incluso mejor. Con la gente de Post al tanto de los planes de Cabana, pronto comienza una guerra clandestina entre ambas cerealeras, saboteándose mutuamente mientras apuran los procesos de investigación y desarrollo, y hacen testeos de apuro en focus groups. La batalla es por el dominio del mercado mundial de productos para desayuno, y las dimensiones del conflicto son tan grandes que Johnny Carson, Walter Cronkite, e incluso John Fitzgerald Kennedy y Nikita Kruschev tendrán que intervenir, antes que el duelo entre Kellogg y Post lleve al mundo al borde de una guerra nuclear.

Crítica: Unfrosted (Sin Glasear) (2024)

A mí me hace mucha gracia la falta de ideas que hay actualmente en Hollywood. Tenemos películas sobre muñecas, sobre juegos de tablero, sobre videojuegos, etc. Es cierto que el libretista hace al filme y algo tan estúpido como la idea de hacer una película sobre Barbie puede convertirse en un espectáculo monumental, entretenido y hasta inteligente. Después de todo tenes un concepto de base y un lienzo en blanco en donde podés plasmar tus ideas más locas. Algún guiño tipo fanservice, y listo el pollo. Todavía recuerdo el comentario despectivo de Whoopi Goldberg cuando Margot Robbie tiró la bronca de que ni ella ni la directora Greta Gerwig recibieron nominaciones al Oscar por Barbie. “¿Y qué te parece?”, dijo la Goldberg; “ya te dieron demasiado para lo que es el filme”. Típico comentario de alguien que no vio siquiera la película y que su carrera se hundió en el abismo hace rato. Envidiosa.

Entonces la nueva onda es hacer películas sobre productos – bah, los juguetes y videojuegos ya son productos! -. El origen de Blackberry, cómo se gestó Facebook, el nacimiento de las Nike Air Jordan ojo, admito que algunas de estas historias pueden ser épicas – una idea genial a último momento que salvó a la empresa de la quiebra, o un concepto revolucionario que cambió al mundo para siempre: ¿para cuando Iphone: The Movie? -, pero la mitad de estas cintas son flagrantes autobombos pagados y, aunque pueden ser prolijas y sólidas – como Air: La Historia Detrás del Logo -, no terminan por ser memorables.

Entra Jerry Seinfeld a escena. ¿Jerry Seinfeld es un comediante que realmente vale un billón de dólares?. Así eses su fortuna actual con todo lo que hizo con su sitcom homónima… más algunas buenas inversiones, obvio -. Su comedia es observacional e inteligente. No sé si califica de genio, pero al menos lo suyo es diferente. Terminada Seinfeld (la serie), Seinfeld (el comediante) buscó como hacerse paso en el mundo del cine. La transición de ídolos televisivos a la pantalla grande es un parto que sale mal la mitad de las veces, simplemente porque estas estrellas de la pantalla chica vienen con divismos y quieren repetir sus mismos personajes sólo que en celuloide. Eso puede funcionar en USA, pero esos vehículos a medida planchan como loco en el resto del mundo. No toman un baño de humildad, no aceptan ponerse a las órdenes de un director y aprender a actuar, y/o son pésimos a la hora de elegir sus proyectos.

Bee Moviela película de animación escrita por Seinfeld para la pantalla grande – no fue exactamente un éxito que hizo arder el mundo, o siquiera dejó huella en la historia del cine. Sólo fue un hit pasable, recaudó mas que lo costó y bien gracias. Pero ahora Seinfeld regresa con Unfrosted (Descongelado, traducción literal aunque prefirieron rebautizarla como Sin Glasear)… y toma a todo el mundo por sorpresa en lo que debe ser, por lejos, su mejor película (escribe, dirige y protagoniza).

En sí la historia de Unfrosted se basa en la crónica del origen de las Pop-Tarts, unas tostadas de cereal rellenas con un engrudo con sabor a mermelada. Para el resto del mundo es un producto anónimo pero para los yanquis, adoradores seriales de los cereales con leche (nótese el refinado uso de palabras que hago!), fue un alimento que hizo capote y se vendió por millones hasta la actualidad.

Pero el tema, para Seinfeld, no es hacer un documental sobre la historia de una galleta horrible con jalea deshidratada que encima, si se mastica cruda, parece un chicle. En realidad lo que Seinfeld apunta es a parodiar el subgénero de películas basadas en productos, creando una historia tan exagerada y gigantescamente épica que es brillantemente absurda. El filme podría haber tratado sobre la invención del cierre Zipper o la fórmula de la Coca Cola y el enfoque de Seinfeld hubiera sido el mismo. Hay dos compañías archirrivales que dominan el mercado de los cereales – Kelloggs y Post; imaginen el duelo Coca – Pepsi o Apple – Samsung o como quieran llamarlo, pero en el mundo de los alimentos para desayuno -. El edificio de uno está uno a metros del otro y se vigilan con binoculares o mandan espías a pispear los proyectos comerciales ultrasecretos del otro. Sabiendo que Post va a sacar una tostada de cereal rellena de mermelada, Ben Cabana (un nombre de ficción bien seinfeldiano), director de producto de Kelloggs, manda formar un super equipo de genios para desarrollar un producto similar pero mejor. El proceso de reclutamiento es bien onda Misión Imposible, con una genia de marketing que ahora trabaja en la NASA (imperdible Melissa McCarthy), un musculoso especialista en nutrición, un inventor chiflado, un científico con pasado nazi, un chef de alta gama, y un montón de lunáticos más, los cuales son presentados a la prensa como si fuera el equipo de astronautas del programa Apolo. Mientras tanto la malvada presidenta del consorcio rival (la intragable Amy Schumer, que al menos se luce en el papel de villana) elabora planes de inteligencia y contra inteligencia tanto para sabotear el producto de Kelloggs, ver qué variantes le hacen a la dichosa tostada, y evitar que le roben las innovaciones que le están aplicando su propia versión del producto.

Unfrosted es como Air: la Historia Detrás del Logo, sólo que dirigida por Mel Brooks. El nivel de chifladura es estratosférico y, lo que es mejor, tiene un ritmo envidiable. Todo se entiende, todo va rápido, si algún gag falla viene otro y así todo el tiempo. En un momento, como la guerra entre Kelloggs y Post se endurece, Seinfeld decide sabotearlos apelando a comprarle toda la producción de azúcar a El Sucre… un tipo que es el líder del Cartel del Azúcar y que se comporta como Pablo Escobar (la escena donde traen a un ventrílocuo sin gracia – cameo de Tony Hale – para entretener a Seinfeld en su audiencia con El Sucre es impagable). Para contrarrestar esto, la gente de Post se va a la Unión Soviética (!), negocia directamente con Kruschev (!!), y éste acepta pasar una noche con la Schumer a cambio de mandar buques con azúcar directo desde Cuba… lo que termina en el zafarrancho de la Crisis de los Misiles Cubanos de 1962 (!!!), ya que todo el mundo piensa que los barcos vienen con ojivas nucleares para Fidel Castro.

Unfrosted es increíblemente boba y, a la vez, sumamente brillante. Es una formidable sátira a toda esa supuesta épica que las empresas de éxito suelen inventar sobre sus productos más populares. Es un cachetazo a Hollywood por hacer infomerciales de productos disfrazados de películas. Pero Seinfeld lo toma, lo infla hasta la estratósfera y hasta lo convierte en un asunto de estado, ya que un momento hasta Kennedy mete las garras en el asunto. El filme se burla de medio mundo, incluyendo a Quake, a los que considera los amish de la cultura cerealera (y donde el CEO se viste como el cuáquero del logo de la marca). Hay estupideces de todo tipo, algunas geniales y otras que fallan miserablemente (como el desperdiciado cameo de un par de ídolos televisivos de la publicidad vintage; no importa, ahí va Melissa McCarthy al rescate y levanta la escena), y muchas cosas se escapan al que no está empapado en la cultura estadounidense, como las bobadas que hace Walter Cronkite – legendario anchorman de la TV norteamericana -, el cual habla cosas descolgadas de la realidad todo el tiempo como si fuera un personaje de los Monthy Python.

Quizás mi entusiasmo es exagerado y Unfrosted es un producto (!) solo para ciertos paladares. Seinfeld hace de Seinfeld, el tipo no es un actor sino un comediante que vive una versión ficticia de sí mismo… y acá funciona muy bien como ejecutivo maniático y paranoico. Si usted pertenece a esa minoría que entiende de lo que trata (y no hablo de las tostaditas sino de los pormenores de la cultura norteamericana del último siglo) la encontrará muy disfrutable, ingeniosa y hasta recomendable… aunque sólo se trate de un raro gusto adquirido.