Crítica: Trama Macabra (Family Plot) (1976)

Volver al índice de críticas por año / una crítica del film, por Alejandro Franco

3 atómicos: buenaUSA, 1976: Bruce Dern (George Lumley), Barbara Harris (Blanche Tyler), William Devane (Arthur Adamson), Karen Black (Fran), Ed Lauter (Maloney)

Director: Alfred Hitchcock – Guión: Ernest Lehman, basado en la novela de Victor Canning The Rainbird Pattern

Trama: Blanche Tyler y George Lumley son dos estafadores de cuarta que se dedican a sacarle dinero a ancianas ricas. Montan un acto en el cual Blanche finge ser una medium que habla con los fantasmas de los muertos y le revela datos a sus víctimas, información que ha averiguado previamente su socio George. Ahora se han topado con la potentada Julia Rainbird, la cual cree estar en los últimos años de su vida, y desea enmendar las cosas que ha hecho mal cuando era joven y soberbia. Como el caso de su hermana, la cual quedó embarazada de su novio por error, fue expulsada de su familia y fue obligada a dar su bebé en adopción. Julia quiere que Blanche localice al chico – el cual hoy debe tener unos 40 años – para poder heredarle toda su fortuna. Ya que la recompensa es muy jugosa, George queda a cargo de la investigación y logra dar con el nombre de Edward Shoebridge, cuyo rastro lo lleva hasta una tumba vacía en un cementerio perdido en el desierto. De ese modo George ha llegado hasta Joseph Maloney, el dueño de una vetusta gasolinera que es el único testigo en la partida de defunción de Shoebridge. Lo que no saben Blanche y George es que Maloney es un peligroso sicópata y que está asociado con Arthur Adamson, un criminal despiadado dedicado al secuestro de gente adinerada, cuyo rescate cobra en diamantes que son reducidos y vendidos a través de la joyería que mantiene como fachada en la gran ciudad. Habiendo llamado la atención de estos dos monstruos, Blanche y George deberán correr por sus vidas, sin saber que, en una de esas ironías del destino, el verdadero nombre de Adamson es Edward Shoebridge… el heredero al cual buscan de manera incansable.

Crítica: Trama Macabra (Family Plot) (1976)

Max (anteriormente conocida como HBO… y sí: es la misma pavada de cuando Prince se cambió el nombre por un símbolo egipcio y todo el mundo lo seguía llamado “el artista anteriormente conocido como Prince”!) tiene un vasto catálogo de filmes de Hitchcock, y no están simplemente de adorno o como relleno sino porque siguen siendo muy populares. Porque si hay algo que caracteriza a la obra de Hitchcock es su atemporalidad. Cualquier espectador moderno puede ver La Ventana Indiscreta, Psicosis o Los Pájaros, y disfrutarlos de la misma manera que la audiencia de su época en el día del estreno. Entre todo los directores clásicos Hitchcock posiblemente sea el más popular, simplemente porque su obra es numerosa, consistente, entretenida y sumamente inteligente. Un creador serial de rompecabezas ingeniosos salpicados con finos toques de humor negro que resulta admirable. Un inventor constante de novedosos recursos narrativos que terminaron perfilando al cine moderno.

Y si bien el catálogo Hitchcockiano está plagado de obras maestras, Trama Macabra es una pálida sombra de lo que fue la mejor etapa del cineasta (es el último filme de su carrera y Hitch fallecería 4 años después, en 1980). La trama es ingeniosa – dos parejas de estafadores entrecruzan su camino: la primera es un par de palurdos que rascan dólares de donde pueden, mientras que la segunda es un dúo de implacables amorales que recauda millones con cada golpe -, pero la puesta en escena califica como un glorificado telefilme. En los 70s Hitchcock ya no era esa fuerza preponderante en la taquilla, su salud venía en picada y los estudios ya no le extendían cheques en blanco. De los gloriosos elencos estelares con Grace Kelly, Kim Novak, James Stewart y Cary Grant pasamos a un cast serie B, talentoso pero sin aura. Consideren que el villano del filme iba a ser interpretado por Al Pacino hasta que vieron la millonada que pedía, y lo trocaron por el sólido pero subpar William Devane.

Pero lo que más llama la atención es que la película es una comedia. Si bien Hitch siempre tuvo una mano maestra para matizar lo siniestro con toques de humor negro, acá decidió decantarse a pleno por la vena humorística. Y ése no era el tono original de la novela de misterio de Victor Canning, la cual era seria y brutal. El libreto quedó a cargo de Ernest Lehman – el mismo de Intriga Internacional -, el cual se había distanciado del director después de 1960 cuando un proyecto de Hitchcock se hundió por una serie de desafortunadas coincidencias – la abortada No Bail for the Judge, congelada por problemas de financiación, el embarazo imprevisto de su protagonista (Audrey Hepburn), y la incontrolable compulsión de Hitch por lanzarse al agua y rodar algo tan radical y diferente a su estilo como fue Psicosis -. Acá Hitch y Lehman hicieron las paces, y aunque la historia tiene sus vueltas de tuerca, no hay ni por asomo algún momento memorable o de alta tensión como caracterizaban a las películas del maestro de su mejor época.

Por el contrario, para no odiar a la película, tenés que aceptar los altibajos de tono. Bruce Dern está más medido que de costumbre (qué raro que no hace de loco ex veterano de Vietnam por enésima vez) y, aunque parece un palurdo – taxista de día, estafador de poca monta de noche -, tiene sus momentos de inteligencia. William Devane transpira maldad por todos sus poros. Karen Black tiene un rol sólido (era un actriz de prestigio con una nominación al Oscar en su currículum, antes de descender a las tinieblas y transformarse en la scream queen del horror televisivo de la década del 70: ¿remember Trilogía del Terror?), aunque la cara de chiflada que tiene no le hace juego con su papel de tramposa refinada de clase alta. Pero la que te deja con la boca abierta es Barbara Harris: es difícil decir si lo suyo es una abominación o lo mejor del filme. La Harris hace carotas, le hace guiños a la platea, habla con voces ridículas y encima hace de ninfómana con pocas ganas de trabajar. Es como si metieras a la versión femenina de Jim Carrey en un filme de Hitchcock. En un momento a Bruce Dern los frenos del auto le fallan en el camino cuesta abajo de una empinada montaña (en realidad los frenos fueron saboteados), y la Harris (en pleno ataque de nervios y gritando como pasada de pastillas “vamos a morir!”) se prende a él de una manera tan ridícula que se pasa de un asiento a otro, queda patas para arriba o le termina poniendo un pie en la cara. Es posible que la Harris haya sido adorable en persona y Hitch le haya dejado hacer lo que quisiera en un rapto de indulgencia.

Pero, por lo demás, Trama Macabra es bastante anónima. A lo sumo Hitch se homenajea a sí mismo cuando la Harris y Dern corren por una carretera sin salida mientras un auto los persigue a toda velocidad para atropellarlos, lo que me hace acordar a la escena memorable de Cary Grant y el biplano en Intriga Internacional. Pero no hay escenas de máxima tensión ni sorpresas que te dejen con la boca abierta. Es sólida, está ok y, si acepta las morisquetas de la Harris, hasta disfrutable. Pero, lamentablemente, hasta ahí llegan sus méritos.

ALFRED HITCHCOCK

Filmes de Alfred Hitchcock que hemos comentado en este portal: La Soga (1948) – La Ventana Indiscreta (1954) – Vértigo (De Entre los Muertos) (1958) –  Intriga Internacional (1959) – Psicosis (1960) – Los Pájaros (1963) – Topaz (1969) – Frenesí (1972) – Trama Macabra (1976). A su vez de Los Pájaros se hizo una horrenda secuela para cable, Los Pájaros II: El Fin del Mundo (1994). Psicosis (1998) es una remake realizada por Gus Van Sant. Bates Motel (2013 -) es una miniserie que narra los años de juventud de Norman Bates y su madre. Hitchcock (2012) y La Chica (2012) son dos filmes biográficos que documentan respectivamente los rodajes de Psicosis, Los Pájaros y Marnie.