Crítica: WandaVision (2021)

Volver al indice de críticas por género / una crítica del film, por Alejandro Franco


3 atómicos: buenaUSA, 2020: Elizabeth Olsen (Wanda Maximoff), Paul Bettany (Vision), Kathryn Hahn (Agnes), Teyonah Parris (Monica Rambeau), Josh Stamberg (Director Tyler Hayward), Randall Park (Jimmy Woo), Kat Dennings (Darcy Lewis)

Creada por Jac Schaeffer sobre personajes de la editorial Marvel

Trama: Década del 50. Wanda y Vision forman una pareja adorable y viven libres de dramas en el pueblito de WestView. A Wanda le gusta recibir a su marido después del trabajo, usando su magia para hacer la comida y los menesteres del hogar. Pero algunas cosas extrañas han comenzando a ocurrir en la rutina diaria de este maravilloso matrimonio: elementos fuera de lugar, mensajes extraños que se perciben a través de la radio… y lo que parece ser la forzada amabilidad de los vecinos. A Vision muchas cosas no le cuadran pero es feliz con Wanda y muy pronto planean tener hijos. El problema es que el embarazo de Wanda es instantáneo con el plus de que los chicos nacen, crecen y tienen 10 años en menos de cinco minutos. Esto ya es demasiado y Vision confronta a Wanda pero sólo obtiene negativas de ella. Decidido a investigar por su cuenta Vision se dirige al borde del pueblo… descubriendo que no puede salir de él. Al parecer todo WestView está atrapado en una especie de dimensión alternativa, la cual posee sus propias reglas y parece estar siendo manipulada por una inteligencia superior… una que posee secretos intereses y ha puesto sus ojos sobre dos seres tan poderosos como una chica con poderes mentales y un robot hecho de indestructible vibranium.

Crítica: WandaVision (2021)

Dud. Un término acuñado en la Primera Guerra Mundial. Se refiere a esas bombas que no explotan una vez alcanzado su objetivo. Sería el equivalente de “inútil” o “boba”: el torpedo inútil, la bomba boba.

WandaVision no es exactamente un Dud desde el arranque – acá hay mucho trabajo, amor y dedicación por parte de protagonistas y libretistas, y toda la historia tiene un grado de sofisticación admirablepero no explota cuando debe explotar. El capítulo 9 es una cosa tan incongruente e insatisfactoria, algo tan poco conciso y abierto que resulta inexplicable viniendo de los dioses Marvel a quienes admiramos con alevosía. ¿Así va a venir la onda de todas las series Marvel de Disney+?. ¿Elaborados panfletos publicitarios que explican poco y nada y que solo sirven para abrir el apetito para que vayamos en masa al cine para terminar de obtener respuestas?.

El gran problema con WandaVision es que no se siente como una miniserie (o una película) de 9 capítulos. Watchmen, la serie, sí lo era. Cada capítulo era autoconclusivo pero enganchaba con el anterior y el final se venía desgranando con sofisticación en varios capítulos finales. Acá WandaVision parece una serie standard con la que los guionistas se quedaron sin tiempo y mandaron toda la fruta en el último capítulo para generar algún tipo de cierre en el final, sin importar si eso afectaba el exquisito ritmo que traía o la credibilidad total del emprendimiento.

Prendan las alertas rojas. Es hora de la review con spoilers.

Alguien dijo alguna vez (y si no fue alguien, soy yo en este momento) que el gran problema de los misterios es tener que revelarlos. Un misterio puede funcionar perfectamente sin tener que dar explicaciones – Los Pájaros de Alfred Hitchcock, por ejemplo – pero, si te vas a tomar la molestia de revelar su naturaleza frente al público, mas te vale que tengas una explicación que sea tan sorpresiva como creativa. Que acá fuercen la marcha poniendo un villano improvisado (la justificación del villano es que vió luz y subió!) como para camuflar lo mal que está haciendo las cosas Wanda es medio traído de los pelos. Cuando llegan las revelaciones – uh, es ella, la vecina molesta!… ehh… ¿quién corno es Agatha Harkness? -, la situación del villano no se siente integral a la historia sino un emparche de última hora. Yo puedo aceptar las explicaciones de Harkness, incluso admirar a Kathryn Hahn (que para mi es una comediante que sobreactúa pero le reconozco el mérito a la hora de devorarse la pantalla) poniendo toda la carne en el asador cuando le toca salir de la oscuridad y revelarse… pero sus acciones no terminan de cuadrarme, especialmente en el último capítulo en donde la serie pone quinta a fondo y va mas rápido de lo que el espectador puede digerir. Por el otro lado la perfomance de Elizabeth Olsen y Paul Bettany es admirable – yo ya le daría un Globo de Oro a la Olsen; tiene una capacidad prodigiosa de ir de la comedia (y de distintos tipos de comedia según la sitcom de la época que le toque!) al drama con una facilidad pasmosa; es una actriz completamente natural – y es por ellos que compramos WandaVision. La relación entre Wanda y Vis es creíble, profunda, tremendamente emotiva, tiene momentos de alto lirismo que hace mas profunda la indignación cuando las expectativas no están a la altura en el capítulo final.

Wanda: Es como si las olas me golpearan una y otra vez. Me derriban y, cuando quiero pararme, viene otra y me tira al suelo de vuelta. Y yo no puedo… estoy ahogándome.

Vision: No. No. Wanda.

Wanda: ¿Cómo lo sabes?

Vision: Porque no todo puede ser tristeza, ¿verdad?. Yo siempre he estado solo y no siento la ausencia. Es todo lo que he conocido. No he experimentado la pérdida porque nunca tuve un ser amado para perder. ¿Acaso qué es el duelo sino amor que sigue persistiendo a través de la muerte?.

Y después de ese momento genial – que se volvió trending topic en Twitter y los blogs la analizaron con fruición por su lirismo y profundidad – la serie se dispara en sus propios pies y pone que Evan Peters es un actor de segunda que vive en el pueblo y al cual Agatha le dio el papel de Pietro, el hermano de Wanda, en vez de ser un fumado crossover con la saga de X-Men que tenía la Fox.

Posiblemente el gran drama de WandaVision sea el de la maldición del formato que adoptan las series de streaming, las que vienen en una cantidad fija de capítulos pactados en vez de sólo generar la cantidad de capítulos necesarios para desarrollar la historia que pretenden contar. Es el drama de tener un formato de 9 capítulos para completar, metiendo capítulos de relleno o yendo a sobremarcha en los dos capítulos finales. A WandaVision le falta fácil otro capítulo para ser conclusiva y satisfactoria: uno se queda con la boca abierta después de ver el desenlace – ¿es sólo eso? ¿Wanda huye, se gana otro traje y el odio de la gente, se va a transformar en el monstruo mágico mas poderoso del universo… y así termina todo? ¿qué corno pasó con Visión Blanco? – y espera con desesperación alguna secuencia post créditos que le de un cierre mas definido a la trama… pero no llega. Es como un catálogo de muestra donde hay actores ignotos haciendo de malos (el director Hayward, el cual no es muy bueno actuando), actrices ignotas amenazando con salir del closet de superhéroes y queda en la nada (Teyonah Parris, deliciosa por donde se la mire pero… ¿no iba a empezar a disparar fotones en algún momento?), comediantes de segunda línea que no van con la estatura de intérpretes usualmente enrolados por Marvel para el papel de villanos (la Hahn, que quedará como otro malo olvidable y de stock como Corey Stoll en Ant-Man), y un par de secundarios cómicos algo sosos (Kat Dennings, pasada de pastas – tanto que no puede caminar sin amenazar con matar a alguien cuando se le zafe un botón del jean que tiene -; el desabrido Randall Park, un tipo que está obteniendo papeles increíbles – en DC, en Marvel… incluso acá le van a dar una serie!! – y eso que no es la gracia en persona) que podrían haber dado mas pero quedan sumergidos en la vorágine de la trama… dándote cuenta que toda esta gente podía haberse suprimido olímpicamente para darle mucho mas aire (y un mejor cierre) al drama del duelo de Wanda por su fallecido Vision.

La idea base de todo esto no es algo que se les ocurrió de cero a los responsables del programa. Marvel tiene varias ediciones especiales / novelas gráficas – comenzando con La Casa de M – que tratan pedazos de la idea, desde Wanda volviéndose loca y creando una realidad alterna hasta Vision imaginando tener una familia y viviendo en un mundo basado en la sitcom vintage Leave It to Beaver. Acá refinaron la idea y le agregaron elementos de La Dimensión Desconocidalos primeros capítulos son un delicioso homenaje a Yo Amo a Lucy, El Show de Dick Van Dyke, Hechizada, Mi Bella Genio, Family Ties… los únicos homenajes sosos son cuando se meten con Malcolm in the Middle y Modern Family; del resto (y yo tuve oportunidad de ver los originales) pareciera que hubieran tomado los libretos originales de la época porque el estilo y las perfomances son impecables -. En esos paraísos cargados de ingenuidad la intrusión de elementos ajenos – gente sacando conclusiones descolgadas sobre gente muerta y sucesos catastróficos que sabemos que son verdaderas porque vimos todas las peliculas del MCU; interferencias radiales con mensajes inquietantes – es perturbadora y amenaza con volver todo esto en algo siniestro. Y cuando vienen las explicaciones del caso – Wanda lidiando con la muerte de Vision, creando un mundo basado en las sitcoms que mas amaba y que eran su modelo de familia ideal – la cosa es arruinada por burócratas petimetres, experimentos fallidos y brujas chusmas que insisten en meterse en una historia que no les pertenece. Saquen la revelación de Agatha, las bobadas que hace el director Hayward, las distracciones de Jimmy Woo / Darcy Lewis… y tendrán el hueso, la esencia del drama de WandaVision el cual es tan apasionante como espeluznante. ¿Qué pasa si un Dios se vuelve loco y retiene a todo un pueblo para crear una realidad que le haga feliz?. ¿Si forma una familia con un cónyuge muerto e hijos que nunca van a existir?. ¿Si su propia pena le lleva a ir perdiendo control de la realidad y comienza a castigar de manera despiadada a aquellos que se liberaron del yugo mental no porque se hayan rebelado sino porque el peso del trauma es tal que hasta Dios no puede manipular a todas sus marionetas todo el tiempo?. (Hay un tufillo a La Tempestad de Shakespeare en todo esto con Wanda haciendo de Próspero y Calibán al mismo tiempo, defendiendo a capa y espada el paraíso mágico que construyó para su Miranda robótico… miren sino Planeta Prohibido para tener una idea… de esta idea!). No hay manera que Wanda Maximoff salga de todo este estofado de manera impune – a menos que se arme algo realmente creativo… no simplemente ponerse la capucha y alejarse por la calle principal del pueblo – y, mientras tanto, uno entiende perfectamente las razones de sus acciones a medida que la serie las explica. El problema es que, llegado un punto donde no hay misterios, los libretistas no saben qué hacer con todo lo que construyeron ni como darle un cierre satisfactorio – como redimir a Wanda o hacer que acepte toda la culpa -. Quizás esto precisaba no solo un par de capítulos mas sino una segunda temporada (por cómo dejaron abierto todo).

WandaVision no es un desperdicio completo: yo disfruté mucho el 80% del show. Pero al capítulo 9 le tiraría una bomba porque no me dio lo que precisaba para completar la historia. Solo fue un show de efectos especiales a lo DC / Zack Snyder con soluciones traídas de los pelos, revelaciones indignantes y tibios castigos dados a los villanos. Amo a Olsen y a Bettany (él es un cabal ejemplo de serenidad y sabiduría con una perfomance sutil de gran altura… hay que decir líneas cómicas y pensamientos serios pintado de rojo y disfrazado de robot! ¡esos son actores!) pero éste no es el final que quiero para ellos. Que Marvel enmiende las cosas ya, anunciando otra temporada o que la historia se resolverá completamente en la próxima de Doctor Strange (como han amenazado hacerlo). Pero así como está es mas frustrante que satisfactoria y no porque el viaje haya sido malo sino porque, de la nada, en medio de una curva decidió tirarse por el precipicio. Y esa no es manera de darle un final a las cosas, especialmente con dos personajes que crecieron muchísimo en el corazón de todos los fans, incluyendo el redactor de estas líneas.

MARVEL CINEMATIC UNIVERSE

Fase UnoIron Man (2008) – El Increible Hulk (2008) – Iron Man 2 (2010) – Thor (2011) – Capitán America: el Primer Vengador (2011) – Los Vengadores (2012)
Fase DosIron Man 3 (2013) – Thor: Un Mundo Oscuro (2013) – Capitán América: el Soldado de Invierno (2014) – Guardianes de la Galaxia (2014) – Vengadores: la Era de Ultrón (2015) – Ant-Man, el Hombre Hormiga (2015)
Fase Tres: Capitán América: Civil War (2016) – Doctor Strange (2016) – Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (2017) – Spiderman: De Regreso a Casa (2017) – Thor: Ragnarok (2017) – Pantera Negra (2018) – Vengadores: Infinity War (2018) – Ant-Man y la Avispa (2018) – Capitana Marvel (2019) – Vengadores: Endgame (2019) – Spider-Man, Lejos de Casa (2019)
Fase Cuatro: WandaVision (2021)