Crítica: They Came From Beyond Space (1967)

Volver al Indice – crítica de Cine Fantástico y de Culto / una crítica del film, por Alejandro Franco


2 atómicos: regularGB, 1967: Robert Hutton (Dr. Curtis Temple), Jennifer Jayne (Lee Mason), Zia Mohyeddin (Farge), Bernard Kay (Richard Arden), Michael Gough (Amo de la Luna)

Director: Freddie Francis – Guión: Milton Subotsky sobre la novela “Los Dioses Odian Kansas” de Joseph Millard

Trama: En un pueblo de Cornwall, Inglaterra, han caído una serie de meteoritos. Lo extraño es que venían en formación y se han estrellado al unisono. El doctor Curtis Temple, experto en astronomía, es el encargado de lidiar con estos temas pero debido a un reciente accidente automovilístico – que ha culminado con el implante de una placa de plata en su cabeza – su médico le niega el permiso para ir al campo. Temple relega el mando a su novia, la científica Lee Mason, y pronto una cuadrilla se instala en el lugar para investigar las rocas; pero las mismas emanan una extraña energía y pronto toda la dotación de Mason queda poseída por una serie de inteligencias extraterrestres incorpóreas, las cuales siguen poseyendo personas a medida que se infiltran en el pueblo cercano. Con el paso de los días y la ausencia de noticias de Mason, Temple decide mandar al diablo a su médico y va a investigar a Cornwall, pero al llegar descubre el comportamiento atípico de la gente y, lo que es peor, que una enorme instalación militar ha sido construída en cuestión de días. Y enorme será su sorpresa cuando descubra que la instalación posee la capacidad de enviar cohetes a la Luna, estando de retorno en menos de 48 horas. Infiltrándose en la base, Temple se entera que una invasión alienígena ha comenzado y que están llevándose recursos y materiales hacia la Luna, necesarios para construir algo en una base secreta ubicada en el lado oscuro del satélite. Ahora deberá evitar que los extraterrestres tengan éxito y, para ello, su única ventaja es la placa de plata en su cráneo, la cual evita que caiga preso de los poderes hipnóticos de los invasores. Pero él es tan solo un justiciero solitario, carente de aliados o siquiera pruebas que atestigüen la infiltración alienígena. Solo, y con el ingenio como único recurso, deberá evitar que los invasores tengan éxito antes que la infiltración se expanda y terminen por apoderarse, en silencio, de toda la Tierra.

Arlequin: Critica: They Came From Beyond Space (1967)

Otra de invasiones extraterrestres a la inglesa. Claro, los británicos nunca apelaron a la espectacularidad de tener gigantescas naves parecidas a mantarrayas arrasando ciudades de cartón con espeluznantes efectos especiales; para ellos las invasiones alienígenas eran sutiles, subterráneas, secretas… y de hecho se especializaron de tal modo en el subgénero que terminaron generando algunas obras maestras como Village of the Damned (1960). Para ellos la cosa iba de control mental o de aliens camuflados de humanos y viviendo entre nosotros mientras trazaban sus nefarios planes. Pero si la literatura inglesa de ciencia ficción ha dado cosas mas que potables, el cine fantástico británico ha visto recortado su potencial por la proliferación de bajos presupuestos y guionistas mediocres. Por cada Nigel Kneale tenemos 10 Miltons Subotsky, y They Came From Beyond Space es un caso ejemplar del talento de éste último.

Subotsky era uno de los socios fundadores de Amicus, ese clon de la Hammer que terminó haciéndose un nicho con los filmes – compilados de cuentos de terror: dieron a luz la primera Cuentos de la Cripta y produjo esa delicia que es Asylum (1972). Pero el apartado ciencia ficción definitivamente no era su fuerte: hicieron un par de horrendas adaptaciones de Doctor Who para la pantalla grande, y cosas superbaratas y bizarras como Los Terrornautas (1967). Precisamente They Came From Beyond Space iba en doble programa con Los Terrornautas y fueron producidas al mismo tiempo, solo que toda la guita fue a parar a la otra producción y acá emparcharon todo con dos pesos.

La película está plagada de nombres habituales del cine fantástico inglés: además de Subotsky está Freddie Francis, director a sueldo que trabajó para la Hammer y para numerosos estudios menores británicos; Robert Hutton (ex protagonista de El Coloso de Nueva York y The Slime People entre otros casos), demasiado geronte para ser héroe (y eso que apenas tenía 47 años!!!!)  pero, como era yanqui, le daba un nombre de cartelera para vender la película en los cines norteamericanos; y Michael Gough, siglos antes de ser Alfred en Batman (1989) y cuando comía participando en incontables cintas británicas de horror como la clásica La Leyenda de la Casa Infernal  1973).

They Came From Beyond Space es una especie de aventura del profesor Quatermass de tercera categoría. Una docena de meteoritos llegan a la Tierra y los científicos que van a investigar terminan poseídos por los espíritus de alienígenas que venían contenidos en las rocas. Los tipos rápidamente construyen una base espacial en secreto y Hutton – que viene de pasar un serio accidente automovilístico y le pusieron una placa de plata en la cabeza – se acerca a regañadientes a la excavación ya que hace días que no sabe nada de su novia (la amarguísima Jennifer Jayne). Como la chapita de plata impide que los aliens lo controlen mentalmente, tenemos una larga serie de idas y vueltas hasta que Hutton logra infiltrarse en la base y descubre que estos extraterrestres se llevan materiales a la Luna para construir algo. Para detenerlos precisará la ayuda de un amigo científico, quien no tiene mejor idea que ponerse un colador de fideos hecho de plata en la cabeza – para impedir que le laven el cerebro – y salir a combatir marcianos con un par de ridículas pistolas de juguete.

El filme iba lento y pasable hasta que Hutton & Co se despachan con los coladores, unos abominables lentes sicodélicos (vean sino la foto que acompaña a este artículo) y las pistolitas de colores, lo cual demuele toda la credibilidad del filme. Como sea, Hutton sigue adelante e incluso se infiltra en el cohete a la Luna (!!) (sin casco ni traje espacial!) para descubrir el plan maestro de los invasores, los cuales resultan ser unos incompetentes de aquellos que vagan por el espacio desde hace siglos buscando una cura para su enfermedad y que, al no encontrarla, ahora quieren regresar a su planeta natal para morir. ¿En serio???

Todo es muy lento y charlado, los sets son súper baratos y si algo compensa la pesadez generalizada es que la última media hora se dispara al delirio con el viaje espacial y el encuentro con el “Maestro de la Luna”… que es Gough con una capita robada de un disfraz de carnaval. Pero todo es muy torpe y contradictorio – ¿por qué no atraparon a Hutton de entrada si querían tanto los conocimientos de su cerebro? -, y ni siquiera es tan ridícula como para divertirse con ella. They Came From Beyond Space no es la mejor hora ni de Francis, Hutton o Gough, y queda como algo medio cocinado que podía amenazar con convertirse en potable si hubieran dejado que los aliens fueran tan malvados como todos esperaban.

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