Top Ten: las 10 mejores películas del cine fantástico y de culto (Parte II)

Volver al Indice – listados Top Ten / un artículo de Alejandro Franco

La última vez que armamos un Top Ten este portal era muy joven y apenas tenía 250 películas reseñadas. Hoy, pasando las 2.500 reviews, la perspectiva es otra y hay menos terreno que explorar. 


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Artículo dividido en dos partes: Parte 1 – Parte 2

Puesto 5: La Guerra de los Mundos (War of the Worlds) (1953)

La Guerra de los Mundos (War of the Worlds) (1953)

El abuelito de todas las películas de invasiones extraterrestres a la Tierra. No hay versión del clásico de H.G Wells que no haya devorado y la del 2005 by Steven Spielberg es una de mis favoritas (y creo que fue la última cosa que hizo y se sintió como una de Spielberg; Ready Player One fue tan lavada y decepcionante…). La otra es el musical de Jeff Wayne. Y por supuesto la inmortal versión radial de Orson Welles, que puede apreciarse traducida en YouTube. Pero todo mi fanatismo comenzó con el clásico de George Pal de 1953, la cual sigue siendo insuperable en muchos sentidos. Que las mantarrayas marcianas se vean como juguetes y se le noten los hilitos no disminuye su impacto con la urgencia de sus escenas, la letalidad de los invasores, la elegancia de sus naves y los escenarios apocalípticos a todo technicolor que el cine exponía por primera vez y que el género recién volvería a resucitar en los años 70s en adelante. La Guerra de los Mundos 1953 sacó a la ciencia ficción del gueto de la serie B por un momento y creó un espectáculo de masas. Ver a Gene Barry caminando por ciudades devastadas mientras se escucha el inconfundible sonido de los rayos de calor de las naves marcianas aniquilandolo todo es memorable, así como la llegada, el ataque con la bomba atómica y la cruzada del sacerdote para intentar comunicarse con quienes cree son también criaturas de Dios. Es épica por donde se la mire y uno de los mas grandes momentos del género… y considerando que cuando era chico sólo podía conocerla por fotos en magazines especializados (hasta que la televisión uruguaya se dignó en pasarla por la pantalla), la expectativa y el asombro eran muchos, mas en una era pre Star Wars donde la ciencia ficción de calidad escaseaba. Un clásico inmortal.

Puesto 4: Erase una Vez en el Oeste (Once Upon a Time in the West) (1968)

Erase una Vez en el Oeste (Once Upon a Time in the West) (1968)

Sip, acá cometemos ese sacrilegio de preferir este filme con Charles Bronson a la legendaria Trilogía del Dolar de Sergio Leone. Sip, Clint Eastwood es el héroe mas badass que existió en el western y El Bueno, el Malo y el Feo tiene una tonelada de momentos épicos + la música impresionante de Sergio Leone… pero, por alguna razón, me llega mas en lo personal Erase una Vez en el Oeste. Es innumerable la cantidad de veces que la he visto. Será el héroe lacónico de Charles Bronson, un tipo con causa justa en busca de venganza (en vez del vivillo que es el Pistolero sin Nombre de Eastwood) y que musicaliza cada masacre con un preludio tocado por una triste melodía de armónica. Será la épica que muestra cómo la anécdota inicial da a luz a todo un pueblo entero y el comienzo de la era moderna en un mundo arcaico y sin leyes. Será el delicioso antihéroe de Jason Robards. Pero probablemente sea porque Henry Fonda – actor blandengue si los hay, símbolo de pristina honestidad – es transformado por Leone en un glorioso bastardo amoral dotado de unos ojos azules irreales que te dan escalofríos y que muestran lo despiadado de su alma. Fabuloso casting against type, Fonda es capaz de matar un niño sin mosquearse en una de las escenas mas jugadas e impresionantes del filme (y de la carrera de Fonda!). El tipo es tan malo e icónico – flaco, altísimo, con sombrero enorme, siempre vestido de negro – que parece salido de un comic de D’Artagnan u otra revista de historietas argenta (obviamente es al revés; la gente de Editorial Columba estaba inspirada por la obra de Leone). En realidad todo el filme se ve como una historieta filmada, con primerísimos planos, muchísima atmósfera y gente en pose pero que, a diferencia de imitadores posteriores, no se ve ridícula o antinatural sino que forman parte de su personalidad. La escena inicial en la estación de tren con Bronson abatiendo tres monos al hilo es gloriosa, y el duelo final es memorable por lo intimo y personal que es. La banda sonora de Morricone tiene sus momentos (el tema principal es demasiado meloso) aunque no llega a la altura del soundtrack de El Bueno, el Malo y el Feo.

Puesto 3: Watchmen (2009)

Watchmen (2009)

Que los filmes posteriores de Zack Snyder no estén a la altura, no significa desconocer el monumento al género de superhéroes que supone Watchmen. Tomando una obra tan extensa, rica como infilmable, Snyder destila la trama y logra engendrar una película que sólo es para unos pocos, un postre exquisito reservado para los fans del género. Cada caracter es el alter ego de alguno de los personajes mas conocidos del mundo del comic y, al extrapolarlos a un mundo tan diferente y perverso da a luz una obra fascinante en donde la historia humana tal como la conocemos ha sido alterada por la presencia de los superhéroes. El recurso de que estos superhéroes son violentos sin control y merecen ser proscriptos se convertiría pronto en un cliché que utilizarían hasta la saciedad Marvel, DC y otras editoriales menores, con títulos como Civil War, Liga de la Justicia: la Nueva Frontera y un vasto etcétera, Sip, el maquillaje de Richard Nixon es intragable (el de Carla Gugino en versión anciana no se queda atrás)  y algunos imitadores de personajes históricos rayan en la caricatura, pero el tono y el clima lo hacen todo y engendran una épica en donde el Lex Luthor de turno (disfrazado de superhéroe) termina triunfando con su plan diabólico en aras de un bien mayor. Visualmente es un orgasmo, y las perfomances son de lo mejor, en especial Jackie Earle Haley como Rorschach, el vigilante que no conoce límites, un guiñapo humano que puede ser una máquina imparable de matar ya que está impulsado por el odio puro y que no duda ni un segundo en hacer justicia por mano propia. Haley, Jeffrey Dean Morgan, Matthew Goode y Billy Crudup dan actuaciones memorables, compensando cierta blandura de Patrick Wilson y Malik Akerman. Allan Moore debería estar orgulloso del filme, el que tiene el plus de corregir el final original del comic (muy traído de los pelos) por otro mucho mas convincente.

Puesto 2:  El Señor de los Anillos: Las Dos Torres (The Lord of the Rings: The Two Towers) (2002)

El Señor de los Anillos: Las Dos Torres (The Lord of the Rings: The Two Towers) (2002)

Hay gente que se desvive por la fantasía: yo no. Puedo acercarme a algunos títulos (como la saga de Harry Potter) por la repercusión que tienen y hasta pueden gustarme, pero lo mío es la ciencia ficción. Cuando vi en video La Comunidad del Anillo, me pareció ok sin llamarme la atención. Pero es Las Dos Torres la película que definitivamente me vendió La Trilogía del Anillo de Peter Jackson y que me hizo hacer cola para ver El Regreso del Rey. A diferencia de El Regreso… Las Dos Torres es una cinta mucho mas redonda, sin estiramientos ni desprolijidades – ¿qué pasó con Saruman o Lengua de Gusano?; si, el destino figura en las versiones extendidas de la Trilogía, las cuales odio con toda mi alma porque, aunque dan todas las explicaciones de la suerte de los personajes principales (como el general orco que comanda el asedio de Gondor en El Regreso del Rey) arruinan completamente el clima y la fluidez del relato -. Es la gran batalla entre el bien y el mal, es la lucha desesperada por la supervivencia, es el enfrentamiento épico de unos pocos contra demasiados… y es el nacimiento de Aragorn como el héroe formidable que es, un tipo entregado a una causa mayor, que comienza a renegar de su vida salvaje, y que está llamado a cumplir su destino como líder de pueblos. Está Eowyn, damisela en peligro que es pura pasión y humaniza al reino de Rohan. Está el rey Theoden, un personaje que la Trilogía no lo ha tratado con justicia, ya que le asigna por igual discursos épicos y acciones ridículas y caprichosas como el defender a su pueblo en soledad, ser un pelele a la hora del comando militar y vivir resignado a su suerte; pero Theoden tendrá su oportunidad de brillar en el épico sacrificio que hace en el clímax de El Regreso del Rey (y que permite que Eowyn de a luz una de las escenas mas emocionantes de toda de la saga). Pero aún con sus problemas de perfil Theoden es un personaje que me gusta muchísimo, porque tiene algunos de los mejores speeches de toda la serie, ya sea lamentando a su hijo muerto, dando esperanzas a su pueblo ante una situación perdida, reflexionando sobre los tiempos oscuros que se viven o inflando el pecho de orgullo y gloria en lo que debe ser la carga final de su ejército (y el fin de su reino y de su vida). En muchos sentidos Las Dos Torres y Theoden equivalen a Gran Bretaña y Churchill durante la Segunda Guerra Mundial: un líder al que le sobran las palabras épicas pero que carece de fuerzas materiales para enfrentar la adversidad, y que opera en auténtica soledad enfrentándose por honor contra un mal gigantesco, aterrador e imparable (el dominio de Hitler en Europa en 1940). Recuerden que el británico Tolkien publicó el libro en 1954 pero estuvo décadas armándolo desde que editara El Hobbit en los años 30, así que la comparación (y la influencia de los sucesos históricos de aquel momento) no resulta disparatada en lo mas mínimo, con lo cual la épica termina tomando un tono alegórico.

Entre la épica gloriosa de la lucha contra el enemigo devastador e irrefrenable, el fabuloso sentimiento de amistad (¿recuerdan las bromas de Legolas y Gimli en el momento mas negro de la historia de la Tierra Media?), los personajes deliciosos (Gollum, clímax de la técnica digital de captura de movimientos en aquel momento y tarjeta de presentación de Andy Serkis en sociedad, dando a luz uno de los mejores villanos de la historia, con una carga de maldad y pathos incomparable), la acción elevada a niveles de originalidad, masividad y excitación nunca antes visto, y un final oscuro e inquietante, El Señor de los Anillos: Las Dos Torres es por lejos mi película favorita… aunque ello suponga ver a Sam, Frodo y Gollum caminar, caminar y caminar, o tolerar las charlas sin sentido de Merry y Pippin con Bárbol, las que se hacen eternas.

Puesto 1:  Batman: El Caballero de la Noche (The Dark Knight) (2008)

Batman: El Caballero de la Noche (The Dark Knight) (2008)

Yo creo que todos estamos de acuerdo en que Batman es el mejor personaje del mundo del comic. Superman es demasiado blanco y superpoderoso, los héroes de Marvel tienen sus complicaciones cotidianas y su salero… pero Batman da para millones de interpretaciones posibles, además de que es el único que puede verse como un villano operando del lado del bien. Batman Inicia es un gran filme pero El Caballero de la Noche es el epitome del género de superhéroes y mas de diez años después de su estreno sigue siendo objeto de fascinación y culto. Christopher Nolan toma prestadas ideas de Los Intocables de Brian De Palma – con una Chicago / Ciudad Gótica super corrupta en donde la policía es una fuerza paga de los mafiosos de turno y puede asesinar a cualquiera (sin importar rango o autoridad) sin el menor de los miramientos; con un equipo de tipos honestos decididos a revertir esa situación aunque pongan su propia vida (y la de sus familias) en riesgo – y las revitaliza para poner en acción al mejor villano de todos los tiempos. Si Jack Nicholson era un gigante en la Batman de Tim Burton, el Joker de Heath Ledger es una fuerza de la naturaleza imparable, un engendro diabolico de fascinación permanente, con una perfomance tan sublime y atormentada que terminó por cobrarse la vida del actor. Este Guasón es el anarquista supremo, el hombre que reina en el caos y que puede corromper a cualquiera – ecos de El Testamento del Doctor Mabuse se sienten en cada discurso del Joker – , incluyendo a Batman a quien termina forzando a tomar la decisión mas importante de su vida – pasar por villano – para evitar que este brillante sicópata termine por triunfar. Como todo gran filme, debe tener un final amargo y abierto y The Dark Knight lo posee, amén de ser un catálogo de poderosos y memorables discursos que quedan grabados en la mente de todo fanático del género. No hay filme de superhéroes tan perfecto, tan balanceado (con un villano tan genial y un héroe tan imparable) ni tan inteligente como éste. Quizás Nolan no sea bueno con las peleas pero, rayos, es un maestro escribiendo historias y diálogos. Y si Ledger es memorable, las perfomances de Aaron Eckhart, Michael Caine y Gary Oldman no se quedan atrás, sobresaliendo Christian Bale como el mejor Batman de la historia, el mas tridimensional, inteligente, expeditivo y épico que nos ha dado el cine hasta ahora.

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